Documentos filtrados a través de Guacamaya Leaks revelan que investigaciones internas identificaron a miles de elementos vinculados a la delincuencia organizada, representando un grave riesgo para la seguridad nacional.
Una profunda crisis de confianza sacude las estructuras de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). De acuerdo con documentos confidenciales filtrados por el colectivo Guacamaya Leaks, investigaciones internas de la dependencia identificaron que 3 mil 968 militares presentaron posibles vínculos con la delincuencia organizada entre los años 2012 y 2020. Esta cifra, que representa el 8.7% de una muestra evaluada de más de 45 mil elementos, sugiere que la infiltración criminal ha sido una constante en los últimos dos sexenios.
El análisis, que formó parte de una tesis de Seguridad Nacional, advierte que si este porcentaje se proyecta a la fuerza operativa total del Ejército, el número de elementos bajo sospecha podría elevarse a más de 14 mil efectivos. El pico más alto de sospechas se registró en 2018, al cierre de la administración de Enrique Peña Nieto, donde casi el 20% de los evaluados mostró nexos con el narcotráfico; sin embargo, bajo el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la tendencia se mantuvo por encima del 12% anual.
El riesgo no solo se limita a la infantería; el reporte menciona casos en la Fuerza Aérea Mexicana y la Guardia Nacional, advirtiendo que la cooptación de personal especializado ha servido para fortalecer a grupos como el Cártel de Jalisco Nueva Generación o, en su momento, a Los Zetas. A pesar de la gravedad de los hallazgos, la justicia militar parece avanzar con lentitud, pues el estudio señala que son muy pocos los elementos que han enfrentado procesos penales o sentencias, lo que perpetúa la filtración de información sensible y pone en peligro las operaciones estratégicas del país.
Fuente: Guacamaya Leaks | © Redacción NoticiasPV


