La SFP cerrará el año con más imputaciones contra funcionarios

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El repunte de México de casi 40 unidades en el Barómetro Global de la Corrupción 2019 para América Latina debe leerse como una muestra de confianza de la gente en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, pero para mantener dicho aval ciudadano, es necesario que la Secretaría de la Función Pública (SFP) haga un buen trabajo en la lucha contra los actos deshonestos y vaya por más de lo que ha logrado hasta ahora.

Así lo afirmó la titular de dicha dependencia, Irma Eréndira Sandoval, quien destacó que la mejoría del país en la percepción ciudadana sobre el combate contra la corrupción es un salto histórico basado en datos objetivos, que no fueron recabados por una organización que tenga afinidad ideológica con el gobierno de la llamada cuarta transformación.

En entrevista con La Jornada, Sandoval analizó cuáles son los elementos que incidieron en el alza de México en la mencionada lista –elaborada por Transparencia Internacional (TI)–, pero también se refirió a temas como la investigación de la SFP en los casos de Manuel Bartlett y Rosario Robles y las declaraciones de inexistencia de información en el actual gobierno.

–¿Cómo interpretan el repunte deMéxico en el Barómetro Global de la Corrupción 2019?

– A mí me parece excepcional el salto olímpico de México al subir casi 40 puntos, de 24 por ciento (de los ciudadanos que aprobaban la lucha anticorrupción en el gobierno pasado) a 61 por ciento (en el actual), pero es más pronunciado si lo comparamos con 2006, que estaba en 9 por ciento. Ningún país antes había experimentado una subida histórica tan impactante y esos no son cifras de la 4T, de la Función Pública o de aliados ideológicos, y eso es muy importante. Son datos objetivos y tengo fuentes que me confirman que las personas de TI no daban crédito porque no veían a México como un análisis importante, pero ahora es el epítome de que en verdad se puede hacer un cambio así.

–¿Qué elementos tuvieron que ver para esa alza?

–En primer lugar, la confianza que tiene la ciudadanía en el gobierno de López Obrador por su liderazgo político de opositor y de una persona íntegra, además de que sus compromisos ya se materializan al comenzar a operarse los programas sociales.

Ha habido mucho golpeteo mediático, muy concentrado en las redes sociales y los espacios urbanos, pero si vas al terreno y hablas con la gente, todos están muy contentos con que ahora sí están viendo sus apoyos, sus becas, su acceso a la justicia de forma más directa, y eso se ve reflejado en la confianza que hoy los ciudadanos le tienen al gobierno.

–¿Los anuncios de inhabilitaciones y multas a funcionarios y empresas también incidieron?

–Evidentemente, creo que el porcentaje de connacionales que considera que el gobierno está haciendo un buen trabajo en la lucha contra la corrupción tiene que ver en primer lugar con la labor de la SFP. Mi equipo ahora sí asigna responsabilidades, sí vigila mediante auditorías.

“Desde los primeros días que llegamos, transparentamos la nómina, los pagos de comunicación social, las licitaciones, consolidamos las compras, democratizamos las tecnologías. Entonces obviamente estos resultados también –sin falsa modestia– tienen que ver con la nueva Función Pública”.

–¿Qué tanto se va a basar esa confianza en los resultados de las investigaciones?

–Lo que tenemos que hacer es ir por más y eso lo vamos a lograr retribuyendo esa confianza ciudadana con mejores auditorías. Vamos a concluir con mucha fuerza en diciembre en términos de vigilancia, auditoría y asignación de responsabilidades. Tenemos todos los procesos de inhabilitaciones, destituciones, sanciones económicas, suspensiones del ejercicio público de funcionarios que delinquieron o actuaron mal. Por nosotros no va a quedar en términos de fiscalizar y combatir la impunidad.

–Sobre las investigaciones de la SFP en el caso del director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett, ¿qué puede decir?

–En la Función Pública no hay gato encerrado. No hay filias, no hay fobias, la investigación particular sobre este caso está abierta y tengo los mejores auditores y abogados que van a sustanciar el expediente.

–¿Qué tanto ruido mete en ese trabajo el hecho de que López Obrador ya haya salido a defender a Bartlett?

–Ningún ruido. La investigación va en curso, es objetiva, apegada a la norma, transparente, y sobre todo va a ser expedita. Vamos a dar resultados rápidos y a comunicarlos.

–¿Existe por ahí el peligro de que se tenga que convalidar lo que dijo el Presidente, en el sentido de que Bartlett no debe nada?

–No, el caso que usted está señalando es uno más. El Presidente tiene la obligación de respaldar a sus colaboradores, pero a mí me respaldan los míos y yo voy a hacer mi trabajo como estoy acostumbrada a hacerlo.

–¿Qué tanto se juega la SFP su figura o su nombre con el hecho de que pueda dar o no resultados en el caso del director de la CFE?, ¿tiene claro el tamaño dela lupa que está puesta sobre usted?

–La SFP está dando resultados en todos los aspectos y los ciudadanos saben que hoy es diferente, que sí funciona y vamos a seguir dando resultados.

–¿Hubiera sido mejor actuar de oficio en este caso, en vez de esperar que hubiera una denuncia?

–Nosotros siempre hemos actuado con apego a la norma y nuestros resultados están ahí a la vista de todos. No hay nada opaco, siempre actuamos de oficio cuando se necesita, y estábamos en la posibilidad de actuar de oficio. Qué bueno que viene la denuncia, porque entonces también estamos en la obligación de actuar.

–Sobre Rosario Robles, ¿qué otra información se ha aportado?

–En ese caso se actuó en un proceso administrativo que estábamos obligados a concluir, pero ella está en todo su derecho de apelar y acudir a todas las instancias que considere convenientes para defenderse.

–En el tema de las declaraciones de inexistencia de información, ¿no se está abusando de este recurso?

–En el anterior gobierno, sí.

–¿Y en este?

–No, por más que le busquen, me parece que tenemos un jefe del Ejecutivo transparente, honesto y absolutamente limpio de toda tacha de opacidad o de corrupción.

                                                         
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