El temor a nuevas represalias tras el operativo federal donde fue abatido el líder del CJNG provocó el cierre masivo de gasolineras y filas kilométricas en los pocos puntos activos.
La crisis de seguridad que vive Jalisco ha derivado en un desabasto preventivo de combustible en Puerto Vallarta. Tras la jornada de violencia desatada por el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho», la mayoría de los empresarios gasolineros optaron por suspender el servicio de manera indefinida, lo que generó que este lunes los automovilistas se volcaran de forma masiva hacia las pocas estaciones que decidieron abrir sus puertas.
El panorama en las principales avenidas es de saturación; conductores locales y turistas han formado filas que se extienden por varias cuadras bajo una atmósfera de psicosis social. Los ciudadanos reportan que el objetivo de llenar sus tanques no es solo para la movilidad cotidiana, sino como una medida de supervivencia ante la posibilidad de que resurjan los narcobloqueos o enfrentamientos que impidan cualquier intento de evacuación o traslado fuera de la ciudad.
«Necesitamos combustible para cualquier emergencia; el temor es que los delincuentes vuelvan a las calles», señaló un automovilista en la zona norte del puerto. Ante este escenario, unidades de la policía mantienen vigilancia en los perímetros de las estaciones activas para evitar que las aglomeraciones deriven en conatos de bronca o nuevos actos de vandalismo, mientras el sector espera garantías de seguridad para normalizar el suministro.
Fuente: Agencia Jafríco | © Redacción NoticiasPV


