Un estudio internacional publicado en JAMA Psychiatry advierte que más de 18 millones de personas padecen estos trastornos alimentarios, con mayor incidencia en mujeres jóvenes.
Los trastornos de la conducta alimentaria continúan registrando una tendencia al alza sumamente preocupante a escala global. De acuerdo con una exhaustiva investigación publicada en la revista científica JAMA Psychiatry, en el marco de la iniciativa Global Burden of Disease, los casos de anorexia y bulimia nerviosa aumentaron un 71 por ciento entre 1990 y 2023, alcanzando la cifra de 18.1 millones de personas afectadas en todo el mundo. El análisis, que evaluó la prevalencia en 204 países con proyecciones hacia el año 2050, advierte que la carga de estas enfermedades mentales seguirá incrementándose de no integrarse estrategias de prevención y atención prioritaria en los sistemas de salud pública.
El desglose del estudio, elaborado por especialistas de la Universidad Médica de Nanjing, detalla que la bulimia nerviosa concentra la mayor cantidad de afectados con 14.2 millones de casos tras un incremento del 75.1%, mientras que la anorexia llegó a los 3.92 millones de registros. En cuanto a la demografía, el 70 por ciento de los casos (12.6 millones) corresponden a mujeres y niñas, siendo la población de entre 10 y 24 años la más vulnerable. Geográficamente, las regiones con mayores tasas se concentran en zonas de ingresos altos como Australasia y Europa Occidental, aunque los repuntes más acelerados se han documentado en economías asiáticas en rápida transformación.
Prevalencia global, demografía afectada y la urgente necesidad de políticas públicas frente a la crisis de los trastornos alimentarios:
– Incremento histórico: La prevalencia global de anorexia y bulimia creció un 71% en tres décadas, consolidando una crisis de salud mental a gran escala.
– Población vulnerable: Cuatro de cada diez diagnósticos se concentran en jóvenes de entre 10 y 24 años, con una marcada incidencia en mujeres y niñas.
– Disparidad regional: Los países de ingresos altos mantienen las tasas más altas por cada 100 mil habitantes, mientras que Asia registra los crecimientos más acelerados.
– Llamado sanitario: Los autores enfatizan la urgencia de incorporar la detección temprana y el tratamiento especializado en las redes públicas de salud a nivel internacional.
El avance de estos padecimientos subraya la necesidad de atender los factores psicosociales y culturales que impulsan los trastornos alimentarios en las sociedades contemporáneas.
Fuente: JAMA Psychiatry / Global Burden of Disease | © Redacción NoticiasPV









