Hoy se cumple el primer mes del histórico operativo en Tapalpa que terminó con la vida del criminal más buscado de México del cartel CJNG; documentos hallados en su última guarida revelan pagos a autoridades y una estructura financiera de millones de pesos.
Este domingo 22 de marzo de 2026 marca el primer mes de un hito en la seguridad nacional: la muerte de Rubén Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Tras su caída en un operativo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) en Tapalpa, Jalisco, los detalles que han emergido pintan un panorama de traiciones, tecnología de punta y una corrupción profundamente arraigada.
El error del capo: Una mujer y un dron estadounidense
La inteligencia militar logró ubicar al «Mencho» tras meses de seguimiento a una mujer identificada como su presunta pareja sentimental. El operativo fue quirúrgico: un dron de vigilancia estadounidense captó el momento exacto en que la mujer llegaba a una cabaña en la zona boscosa de Tapalpa, donde fue recibida con un abrazo por un hombre. En el submundo del narco, esa muestra de afecto fue la confirmación definitiva para las autoridades; nadie más se habría atrevido a tocar a la mujer del líder.
La «Narconómina»: 8.7 millones en un solo mes
Tras el enfrentamiento, peritos de la FGR, bajo el mando de Ernestina Godoy Ramos, aseguraron documentos manuscritos y archivos digitales que detallan la contabilidad del grupo en la región. Los registros de diciembre de 2025 revelan la friolera de 8.7 millones de pesos en ingresos por venta de drogas (metanfetaminas, fentanilo, cocaína) y rentas de tragamonedas, contra solo 1.38 millones en gastos de operación.
La nómina detallada incluía:
Halcones: Entre 30 y 32 vigilantes con sueldos de hasta 3 mil pesos semanales.
Sicarios: 26 «muchachos de choque» que percibían 4 mil pesos por semana.
Corrupción: Anotaciones de pagos directos a la Policía Municipal de Tapalpa (138 mil pesos mensuales), así como presuntos sobornos a elementos de la Guardia Nacional y la propia FGR.
Gastos operativos: Pagos de gasolina, despensas para casas de seguridad y reparaciones de vehículos blindados.
La sucesión: ¿Quién se queda con el imperio?
Aunque la estructura se tambaleó, el CJNG no ha desaparecido. Medios internacionales como The Wall Street Journal señalan que el control ha pasado a manos de Juan Carlos Valencia González, alias «El 03». Valencia es hijastro de «El Mencho» (hijo biológico de Rosalinda González y Armando Valencia, fundador del Cártel del Milenio) y posee la ciudadanía estadounidense, lo que añade una capa de complejidad diplomática a su búsqueda.
Sin embargo, «El 03» no está solo en la cima. La disputa interna involucra a figuras de alto perfil bélico:
Ricardo Ruiz Velasco («El RR»): Líder del brazo armado Grupo Élite.
Audias Flores Silva («El Jardinero»): Responsable de la seguridad en zonas estratégicas.
Hugo Gonzalo Mendoza («El Sapo»): Operador financiero y jefe de plaza en Puerto Vallarta.
El diagnóstico de seguridad
El titular de la SSPC, Omar García Harfuch, fue enfático el pasado viernes al señalar que, si bien la «neutralización» de Oseguera Cervantes es un golpe contundente, el grupo mantiene una «alta peligrosidad» y presencia en casi todo el territorio nacional. El debilitamiento de la cúpula no ha significado, hasta ahora, el cese de operaciones de una organización que aprendió a funcionar como una corporación trasnacional.
Fuente: SEDENA / FGR / SSPC / Investigación El Universal | © Redacción NoticiasPV


