Vecinos y comerciantes denuncian que la proliferación desmedida de cajones reservados en vialidades clave como Hidalgo y Zaragoza estrangula el tránsito vehicular y perjudica a la comunidad local.
El Centro Histórico de Puerto Vallarta enfrenta un severo problema de saturación y movilidad derivado del otorgamiento indiscriminado de permisos para espacios de estacionamiento exclusivos. Esta situación ha generado un creciente malestar entre residentes, comerciantes y automovilistas que diariamente transitan por el primer cuadro de la ciudad, quienes señalan que la privatización del espacio público para el uso casi exclusivo de unidades de guías de turistas ha mermado significativamente la disponibilidad de cajones de libre acceso.
Las calles Hidalgo y Zaragoza se han convertido en el epicentro de esta problemática urbana, registrando constantes cuellos de botella y fricciones viales a lo largo del día.
En estas vialidades, tramos considerables han sido delimitados con señalización restrictiva para el desembarco y espera de vehículos de excursión turística, dejando un margen mínimo o nulo para que los habitantes locales, clientes de negocios de la zona o proveedores puedan estacionarse brevemente para realizar sus actividades cotidianas.
Ante la falta de control y reordenamiento vial, los sectores afectados exigen a las autoridades municipales una revisión integral de las concesiones y permisos vigentes.
Los ciudadanos enfatizan la necesidad urgente de conciliar la actividad turística —mantenimiento clave de la economía local— con el derecho de la población a contar con vialidades funcionales, infraestructura accesible y una movilidad fluida en el corazón del puerto.