El presidente de Estados Unidos anunció la suspensión temporal de sanciones a naciones productoras, incluyendo a Rusia, en un intento desesperado por estabilizar los precios globales tras el inicio de la guerra con Irán.
En una decisión que marca un giro pragmático en su política exterior, el presidente Donald Trump anunció este martes 10 de marzo de 2026 que su administración suspenderá temporalmente diversas sanciones petroleras. El objetivo principal es frenar la escalada de precios del crudo, que superó los 100 dólares por barril debido a la parálisis en el Estrecho de Ormuz provocada por el conflicto bélico con Irán.
El factor ruso y el Estrecho de Ormuz
Desde Doral, Florida, el mandatario explicó que estas restricciones se mantendrán levantadas «hasta que la situación se arregle». Esta medida incluye la posibilidad de reintegrar el crudo ruso al suministro global, una opción que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ya venía barajando para controlar la inflación energética. Actualmente, el flujo de una quinta parte del petróleo mundial está comprometido, lo que ha disparado el precio del barril Brent hasta un 60% desde el inicio de la «Operación Furia Épica».
Plan de emergencia para el bolsillo estadounidense
Para combatir el costo de la gasolina en las estaciones de servicio, la Casa Blanca evalúa un menú de opciones drásticas:
Reservas Estratégicas: La liberación coordinada con el G-7 de hasta 400 millones de barriles.
Pausa Fiscal: La suspensión temporal del impuesto federal a la gasolina, una medida que requerirá el aval de un Congreso dividido.
Intervención de Futuros: La participación directa del Tesoro en el mercado de futuros para mitigar la volatilidad.
Prioridad absoluta: Estabilidad energética
La portavoz de la Casa Blanca, Taylor Rogers, enfatizó que mantener los mercados estables es la «prioridad absoluta» de Trump en este inicio de año. Mientras la Reserva Estratégica de EE. UU. se encuentra al 60% de su capacidad, el gobierno busca evitar que el desabasto en Asia Oriental y Europa contagie la economía norteamericana. Por ahora, el mundo observa cómo la geopolítica de «mano dura» de Trump cede ante la presión económica de un sector petrolero que exige fluidez para evitar una recesión global.
Fuente: Bloomberg, EFE y Reportes de la Casa Blanca | © Redacción NoticiasPV


