El presidente estadounidense reprochó la falta de «gratitud» del primer ministro canadiense tras su discurso sobre el fin del orden mundial; le advirtió que recordara los beneficios que recibe de su vecino antes de declarar.
La tensión diplomática entre los socios del norte de América escaló este miércoles en el marco del Foro Económico Mundial de Davos. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió directamente contra el primer ministro de Canadá, Mark Carney, calificando su reciente discurso como una falta de agradecimiento hacia la nación que, según sus palabras, sostiene la economía canadiense.
Durante su intervención en el foro, Trump no ocultó su desagrado ante las declaraciones de Carney, señalando que el líder canadiense recibe múltiples beneficios «gratuitos» de parte de Estados Unidos sin mostrar la retribución esperada.
“Canadá vive gracias a los Estados Unidos. Recuerda eso, Mark, la próxima vez que hagas una declaración. Reciben un montón de cosas gratuitas. Deberían ser agradecidos, pero no lo son”, sentenció el mandatario estadounidense ante la audiencia internacional.
El discurso que desató la furia de Trump
Aunque Carney evitó mencionar directamente a Trump o a Estados Unidos en su ponencia del martes, su análisis sobre la geopolítica actual fue interpretado en la Casa Blanca como una crítica directa. El primer ministro canadiense advirtió que el «viejo orden mundial» basado en normas internacionales ha muerto y no regresará debido a las disputas entre las potencias.
Carney hizo un llamado a las «potencias medias» para dejar de fingir que el sistema funciona y presentar un frente común. Advirtió que limitarse a levantar muros más altos solo creará un mundo «más pobre, frágil y menos sostenible», instando a buscar soluciones más ambiciosas que el simple aislamiento.
Réplica desde la Casa Blanca
Trump, retomando el tono de su reciente mensaje en Washington, insistió en que su gobierno no permitirá que otros países aprovechen la integración económica sin una «lealtad» clara. Para el mandatario norteamericano, las palabras de Carney sobre el uso de la economía como arma de coerción son injustas, considerando la dependencia comercial que Canadá mantiene con su frontera sur.
Este roce marca un inicio ríspido en la relación personal entre ambos líderes dentro del nuevo escenario político de 2026, dejando en duda la estabilidad de los acuerdos bilaterales ante la postura de «Estados Unidos primero» que Trump ha vuelto a endurecer en Davos.
Fuente: Agencias Nacionales | © Redacción NoticiasPV