El presidente estadounidense advirtió que no tolerará la expansión de influencias extranjeras en la isla y justificó una posible intervención para proteger los intereses de EE. UU.
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a encender la tensión geopolítica en el Ártico al acusar a China y Rusia de “ocupar” Groenlandia y advertir que su Gobierno actuará para impedirlo, “ya sea por las buenas o por las malas”.
Trump realizó estas declaraciones en la Casa Blanca, donde aseguró que no permitirá que Moscú o Biejing amplíen su influencia en el territorio autónomo danés.
Según el mandatario, Groenlandia no estaría suficientemente protegida frente a las ambiciones estratégicas de ambas potencias, lo que justificaría una intervención estadounidense.
Sin embargo, datos oficiales indican que la presencia y los intereses de China en Groenlandia son más limitados de lo que sostiene Washington. Estos se concentran principalmente en el ámbito comercial, con varios proyectos mineros e industriales que han fracasado en los últimos años.
Aun así, el Ártico mantiene un alto valor estratégico para Pekín como corredor logístico. China ha incorporado la llamada Ruta de la Seda Polar a su estrategia de transporte con el objetivo de diversificar los flujos comerciales entre Asia y Europa. No obstante, las rutas árticas impulsadas por empresas chinas no tienen a Groenlandia como puerto ni como destino operativo.
China exige a Trump ‘no usarlo’ como excusa para ‘apoderarse’ de Groenlandia
Las palabras de Trump provocaron una reacción inmediata de China. Este lunes 12 de enero, el Ministerio de Exteriores chino instó a Estados Unidos a “no usar a otros países como excusa para sus propios propósitos egoístas”.
En una rueda de prensa, la portavoz jefe del departamento, Mao Ning, subrayó que “el derecho y la libertad de todos los países a llevar a cabo actividades normales en la región del Ártico deben ser respetados”.
ao defendió además que la presencia china en la zona tiene como objetivo “la paz, la estabilidad y el desarrollo de la región”, y rechazó las acusaciones de una supuesta amenaza para Groenlandia.
Está previsto que el ministro alemán de Exteriores, Johann Wadephul, se reúna este mismo lunes en Washington con su homólogo estadounidense, Marco Rubio, para analizar una estrategia de seguridad común de la OTAN en la región.
Antes del encuentro, el diplomático alemán adelantó que buscará debatir cómo “asumir esta responsabilidad conjuntamente dentro de la OTAN, dadas las rivalidades antiguas y nuevas en la región por parte de Rusia y China”.