El gobierno estadounidense expresó su preocupación ante la reforma judicial, señalando que la falta de independencia en los tribunales podría abrir la puerta a la influencia de los cárteles y afectar las inversiones.
La tensión diplomática entre México y Estados Unidos suma un nuevo capítulo tras las declaraciones de la administración de Donald Trump respecto a la reforma judicial mexicana. Michael Kozak, subsecretario de Estado Adjunto para el Hemisferio Occidental, manifestó ante la Cámara de Representantes que Washington mantiene una vigilancia estrecha sobre esta iniciativa, advirtiendo que la elección popular de magistrados podría vulnerar la autonomía del sistema de justicia.
De acuerdo con el funcionario estadounidense, la principal preocupación radica en que perfiles sin la debida calificación o, peor aún, vinculados a organizaciones criminales y potencias extranjeras, puedan ocupar cargos clave en el Poder Judicial. «Se necesita tener jueces calificados e independientes que no estén en el bolsillo de los cárteles», subrayó Kozak, quien reveló que este tema ha sido un punto recurrente y áspero en las reuniones bilaterales entre ambas naciones.
A la par de las críticas al sistema judicial, el gobierno de Trump urgió a México a incrementar su gasto militar, señalando como «insuficiente» que se destine menos del 1% del Producto Interno Bruto (PIB) a la seguridad. Según la Casa Blanca, este bajo presupuesto debilita el control sobre los grupos delictivos, lo que, sumado a la incertidumbre jurídica de la reforma, genera un clima de desconfianza para la comunidad inversionista de Estados Unidos.
Fuente: Comparecencia del Subcomité del Hemisferio Occidental de EU | © Redacción NoticiasPV


