El fiscal general interino, Todd Blanche, afirmó que la cooperación de capos y políticos extraditados está revelando redes de corrupción, lo que derivará en nuevas imputaciones tras el caso de Rubén Rocha Moya.
Todd Wallace Blanche, fiscal general interino de los Estados Unidos, advirtió este miércoles 6 de mayo que el Departamento de Justicia mantiene una ofensiva abierta para erradicar la corrupción institucional vinculada a los cárteles en México. En entrevista para News Nation, el funcionario sucesor de Pam Bondi subrayó que la administración de Donald Trump no detendrá las investigaciones, sin importar el nivel jerárquico de los involucrados, señalando que «es algo que ya hemos hecho antes y vamos a seguir haciéndolo».
Blanche reveló que uno de los pilares para obtener información clave ha sido la extradición de líderes criminales y servidores públicos de alto rango, cuya cooperación con la justicia estadounidense está permitiendo armar nuevos expedientes. «Queremos que teman que, si los detienen, van a terminar en Chicago, Nueva York, San Diego o Texas», sentenció el fiscal, destacando que el objetivo es eliminar la sensación de protección que los delincuentes y sus aliados políticos sentían en territorio mexicano.
Estas declaraciones ocurren en un clima de alta tensión, luego de que las acusaciones publicadas el pasado 29 de abril forzaran al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a funcionarios como el vicefiscal Dámaso Castro y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez, a solicitar licencia de sus cargos. Mientras tanto, en México, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó el envío de una nota diplomática a Washington exigiendo pruebas formales que sustenten los señalamientos contra los diez funcionarios y exfuncionarios sinaloenses implicados.
Fuente: Departamento de Justicia de EE. UU. | © Redacción NoticiasPV