Especialistas en medicina del sueño advierten que conductas como gritos, patadas o insomnio recurrente son señales que el cerebro envía hasta 15 años antes de un diagnóstico neurológico.
Dormir mal no es solo una cuestión de cansancio; para la ciencia, los patrones interrumpidos del sueño son ventanas al futuro de nuestra salud mental. Investigaciones recientes de instituciones como la UNAM, el IMSS y la Universidad de Harvard señalan que despertar frecuentemente entre las 2:00 y las 4:00 de la madrugada, o realizar movimientos violentos en la cama, son biomarcadores tempranos de enfermedades neurodegenerativas.
Uno de los hallazgos más críticos es el Trastorno de Conducta del Sueño MOR (RBD), donde la persona grita, da puñetazos o actúa sus sueños. Según la Clínica Mayo, más del 97% de quienes presentan estos episodios desarrollan Parkinson o demencia en un lapso de 14 años. Esto ocurre porque el cerebro pierde la capacidad de «paralizar» los músculos durante el descanso, una falla que antecede por mucho a los problemas de memoria o temblores motores.
Por otro lado, el insomnio crónico (dormir menos de cinco horas) impide que el sistema «glinfático» limpie las toxinas cerebrales, como la proteína beta-amiloide, vinculada directamente con el Alzheimer. Los expertos recomiendan realizar estudios de polisomnografía y no automedicarse con pastillas para dormir, ya que ocultar el síntoma sin tratar la causa raíz podría acelerar el deterioro cognitivo. Atender estas señales a tiempo abre una oportunidad de hasta una década para retrasar el avance de estas enfermedades.
Fuente: Investigaciones de la UNAM, IMSS, Harvard | © Redacción NoticiasPV


