Instituciones de psiquiatría recomiendan canalizar la frustración colectiva y no minimizar los episodios de tristeza tras el cierre de la participación nacional.
La reciente eliminación de la Selección Mexicana en la justa mundialista generó un fenómeno de desilusión colectiva que, más allá de las reacciones satíricas en plataformas digitales, requiere atención desde la perspectiva de la salud pública. Especialistas adscritos al Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (INPRFM) explicaron que el balompié opera como un fuerte catalizador de identidad y cohesión social, por lo que la pérdida de las metas competitivas puede detonar cuadros genuinos de frustración, ansiedad y aislamiento entre la afición.
La Secretaría de Salud (SS) enfatizó la importancia de no invisibilizar ni censurar estas manifestaciones anímicas. De acuerdo con los análisis clínicos de la dependencia, los vínculos emocionales con los representativos nacionales suelen asimilarse en la psicología individual como pérdidas reales, requiriendo un proceso de aceptación. Para mitigar estos efectos, los psicólogos sugieren reconfigurar la valoración del torneo, reconociendo el desempeño del conjunto dirigido por Javier Aguirre en las etapas previas en lugar de centrar la atención exclusivamente en el marcador adverso.
A fin de prevenir conductas impulsivas derivadas del estrés postpartido, las autoridades de salud recomiendan la aplicación de ejercicios de regulación respiratoria y el fortalecimiento de los núcleos de conversación familiar para diluir el descontento. Asimismo, el sector salud recordó que el Estado mantiene activos canales de asistencia psicológica gratuita para la población que experimente afectaciones persistentes en su entorno cotidiano, destacando la Línea de la Vida (800 911 2000) y las clínicas especializadas de la UNAM como alternativas de contención profesional permanente.
Fuente: INPRFM, SS y UNAM | © Redacción NoticiasPV









