Documentos revelados por la cadena canadiense CBC exponen que «El Jefe» contrató a la Oficina de Envigado para ejecutar a Jonathan Acevedo en Medellín.
Lo que parece el guion de una película de acción es la cruda realidad del exolímpico canadiense Ryan Wedding, quien pasó de las pistas de nieve de Salt Lake City 2002 a convertirse en uno de los capos más sanguinarios de Norteamérica. Este miércoles, la cadena CBC reveló que Wedding pagó una fortuna a sicarios colombianos vinculados al legado de Pablo Escobar para asesinar a un informante clave del FBI.
La víctima, identificada como Jonathan Acevedo García, era un colaborador cercano de Wedding que decidió traicionar a la organización y testificar ante las autoridades estadounidenses. Al enterarse de la traición, «El Jefe» puso precio a su cabeza: cinco millones de dólares. La orden fue ejecutada por la «Oficina de Envigado», un grupo criminal de élite que finalmente acribilló a Acevedo el 31 de enero de 2025 en un restaurante de Medellín.
Vigilancia extrema y spyware
Las investigaciones del FBI detallan que Wedding no solo contrató sicarios, sino que invirtió miles de dólares en tecnología de espionaje. Gastó más de 18 mil dólares en «spyware» para intentar hackear el teléfono de Acevedo y vigilar sus movimientos, los de su esposa y los de una mujer cercana al informante antes de dar el golpe final.
Wedding, quien fue capturado en México en enero pasado, ha sido comparado por fiscales estadounidenses con figuras como Joaquín «El Chapo» Guzmán. Su ascenso en el mundo criminal comenzó con el tráfico de cannabis en Canadá, pero su alianza con el Cártel de Sinaloa lo catapultó a mover toneladas de cocaína, consolidando un imperio que no dudó en utilizar la violencia extrema para proteger sus secretos.
Fuente: CBC Canadá / Agencia EFE | © Redacción NoticiasPV


