El mandatario morenista reasumió el Poder Ejecutivo estatal a tres meses de solicitar licencia, ignorando los expedientes del Departamento de Justicia norteamericano por supuesta protección a «Los Chapitos».
En un abierto desafío a las investigaciones del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, Rubén Rocha Moya reasumió la gubernatura de Sinaloa tras permanecer 112 días bajo una licencia temporal. La determinación del político morenista ocurre a pesar de los expedientes internacionales y acusaciones de congresistas norteamericanos que lo señalan por presunta conspiración, cohecho y cobertura institucional a la facción criminal de «Los Chapitos» del Cártel de Sinaloa.
A través de sus canales oficiales, el mandatario aseveró que su retorno representa un «deber constitucional» para concluir su mandato el 31 de octubre de 2027.
Rocha Moya justificó su reincorporación escudándose en la determinación de la Fiscalía General de la República (FGR), instancia que notificó en conferencia de prensa la inexistencia de «elementos mínimos de prueba» en territorio nacional para procesarlo penalmente por los hechos derivados del caso de Ismael «El Mayo» Zambada.
El historial del expediente revela que la separación del cargo ocurrió el 2 de mayo de 2026, tras formalizarse las intenciones de extradición por parte de Washington.
Pese a las presiones bilaterales e imputaciones sobre financiamiento ilegal —que derivaron en que diplomáticos y legisladores estadounidenses tildaran de omisa la respuesta oficial—, la administración federal mantuvo la postura de no ejecutar un arresto preventivo sin el envío formal de evidencias de la contraparte estadounidense, escenario que el mandatario aprovechó para calificar los señalamientos de «patrañas e injerencismo de la ultraderecha» al retomar las riendas del estado.
Fuente: Comunicado de Rubén Rocha Moya / Expediente FGR-SRE | © Redacción NoticiasPV