Fueron llevados con sus familiares a la colonia Cristóbal Colón *Les pedían $300,000 pero la policía y Guardia Nacional actuaron de inmediato y evitaron el pago
Una intensa movilización de corporaciones de seguridad y cuerpos de emergencia sacudió la mañana de este sábado en Playa Grande y en la colonia Cristóbal Colón, sobre el camino a Playa Grande, tras el reporte de un presunto secuestro que generó momentos de alta tensión entre familiares y autoridades.
De acuerdo con información oficial, elementos de la Policía Municipal de Puerto Vallarta, en coordinación con la Guardia Nacional y paramédicos de la Cruz Roja Mexicana, atendieron el llamado en el que se alertaba sobre la supuesta privación de la libertad de dos paramédicos de una empresa privada, por quienes exigían la cantidad de 300 mil pesos para su liberación.
Las primeras indagatorias llevaron a los oficiales hasta los familiares de las víctimas, quienes señalaron que poco antes los paramédicos de la empresa Medical Station habían salido a atender un servicio solicitado hacia la zona de Playa Grande.
Sin embargo, en el trayecto comenzaron a recibir llamadas con amenazas, lo que derivó en una cadena de exigencias económicas que encendieron las alarmas.
Mientras los familiares eran presionados mediante llamadas telefónicas, los elementos de seguridad implementaron un operativo de localización, logrando ubicar la ambulancia —identificada como la unidad 11— circulando con los paramédicos a bordo, visiblemente alterados y bajo un estado de pánico.
Tras ser interceptados y puestos a salvo, fueron trasladados de regreso a la colonia Cristóbal Colón, donde ya los esperaban sus familiares en medio de un ambiente de incertidumbre que, minutos después, se transformó en alivio.
Fue en ese momento cuando las autoridades confirmaron que se trataba de un caso de secuestro virtual, una modalidad de extorsión telefónica que busca generar miedo para obtener dinero sin que exista una privación física de la libertad.
Los afectados relataron que durante el trayecto recibieron múltiples llamadas con instrucciones y amenazas, lo que los llevó a mantenerse incomunicados y desorientados.
La ambulancia quedó bajo resguardo voluntario, mientras que los paramédicos fueron valorados en el sitio por personal de Cruz Roja, descartando lesiones físicas.
Finalmente, personal del Ministerio Público inició con el llenado de los registros correspondientes y brindó recomendaciones a las víctimas para evitar caer nuevamente en este tipo de engaños, que continúan siendo una de las modalidades delictivas más recurrentes en la región.


