Sin alimento, a más de 100 metros de profundidad y sumido en la penumbra total, Erasto Crisanto relató cómo resistió comiendo solo agua de manantial y orando.
Tras quedar atrapado mientras pescaba en un sistema de celdas subacuáticas en la zona de Uxpanapa, en los límites de Veracruz y Oaxaca, el pescador Erasto Crisanto, de 31 años, narró los detalles de su encierro involuntario de 15 días en una cueva subterránea a más de 100 metros de profundidad.
Crisanto explicó que tras perder el rumbo al perseguir a un ejemplar y soltar su tanque de oxígeno al agotarse el aire, nadó a ciegas entre cavidades rocosas hasta hallar una bolsa de aire rodeada de lodo. En la penumbra absoluta y sin referencias del día o la noche, el pescador perdió la noción del tiempo pensando que solo habían transcurrido tres días. Durante ese periodo se alimentó exclusivamente con agua de un manantial cercano y permaneció en constante oración.
El rescate ocurrió cuando una expedición internacional de buzos especializados que rastreaba la zona para ubicar indicios logró acceder a la caverna. Tras escuchar las burbujas y ver la luz de las linternas, Crisanto respondió a los llamados de auxilio. Al salir a la superficie, fue trasladado a un hospital para ser atendido por un cuadro severo de deshidratación y desnutrición, reencontrándose con su familia.
Fuente: SEMAR / PC / GOB UXP | © Redacción NoticiasPV









