Señalado por Estados Unidos por presuntos nexos con la delincuencia organizada y con cuentas bancarias congeladas, el legislador sinaloense volvió al Pleno alegando una «embestida política».
Tras permanecer apartado de los reflectores legislativos por cuatro meses, el senador por Sinaloa, Enrique Inzunza Cázarez, reapareció en la Cámara Alta para buscar desmarcarse de las acusaciones vertidas por agencias del Gobierno de Estados Unidos que lo vinculan con estructuras del crimen organizado. Pese a que formalmente renunció a la bancada del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) para fungir como independiente, el legislador dejó en claro que continuará respaldando la agenda del grupo mayoritario.
Aprovechando la sesión de elección de la Mesa Directiva, el legislador intentó desestimar las imputaciones argumentando que no existen pruebas contundentes en su contra, calificando los señalamientos como una persecución. No obstante, al ser cuestionado sobre su condición financiera, Inzunza admitió mantener congeladas cinco cuentas bancarias por disposición de las autoridades competentes, entre ellas cuentas donde percibe su dieta legislativa y su pensión como exmagistrado del Poder Judicial.
El legislador sinaloense afirmó haber comparecido voluntariamente ante la Fiscalía General de la República (FGR) para encarar las investigaciones abiertas en el país, asegurando que sus percepciones provienen exclusivamente del servicio público y que ha tenido que cobrar sus percepciones mediante cheques emitidos por el propio Senado.
Diversos sectores señalan que la permanencia de Inzunza en el escaño busca asegurar la protección del fuero constitucional frente a un eventual requerimiento judicial de las autoridades norteamericanas o mexicanas, mientras el senador insiste en negar cualquier nexo con el narcotráfico y sostiene su propia defensa legal.
Fuente: FGR | MORENA | © Redacción NoticiasPV