Informes de la FGR exponen que jóvenes engañados con ofertas de empleo eran asesinados por Hugo Gonzalo Mendoza, alias “El Sapo”, si no superaban el adiestramiento táctico.
Nuevos testimonios integrados en una investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) han revelado el horror que se vive en los centros de adiestramiento del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). En el sitio conocido como Rancho Izaguirre, en Jalisco, la organización criminal operaba «La Escuelita», un campo donde el reclutamiento forzado terminaba en ejecución para la mayoría de los jóvenes que no lograban convertirse en sicarios.
El «filtro» mortal de «El Sapo»
Según declaraciones de sobrevivientes y testigos protegidos, cerca del 80% de los reclutados no sobrevivía al proceso de evaluación. Un testigo identificado como NMGR detalló que, de grupos de 50 personas enviadas a entrenar con Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, alias “El Sapo”, solo regresaban aproximadamente 10. Aquellos que fallaban en las pruebas de manejo de armas o resistencia física eran asesinados de inmediato para no dejar rastro de la ubicación del campamento.
Engaños laborales y secuestro
El modus operandi documentado por la FGR iniciaba con falsas ofertas de trabajo como jornaleros en Guadalajara. Los aspirantes eran citados en la Central de Autobuses, donde sujetos a bordo de vehículos —algunos incluso con logotipos clonados de instituciones de salud— los trasladaban hacia casas de seguridad. En el trayecto, se les despojaba de sus teléfonos y pertenencias, informándoles que ahora servían al cártel bajo amenaza de muerte.
El rostro de la impunidad
«El Sapo», señalado como una figura clave en el círculo cercano de Nemesio Oseguera «El Mencho», era quien supervisaba personalmente estos centros. Según los informes, cualquier recluta que lograra ver el rostro de Mendoza Gaytán perdía automáticamente cualquier posibilidad de abandonar el campamento, siendo retenido de forma permanente o ejecutado si intentaba desertar.
Tras el abatimiento de «El Mencho» el pasado 22 de febrero de 2026, estos campos de exterminio han quedado bajo la lupa de las autoridades federales, quienes confirman que los «graduados» de estas escuelas de violencia eran enviados a reforzar las fronteras de Jalisco con Zacatecas, Guanajuato y Aguascalientes para mantener el control territorial.
Fuente: Fiscalía General de la República (FGR) y Fiscalía del Estado de Jalisco | © Redacción NoticiasPV


