La falta de conocimiento sobre la existencia de este acceso incluyente expone a personas con movilidad reducida y peatones a posibles accidentes en el exterior del emblemático templo de Puerto Vallarta.
A las afueras de la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, uno de los sitios más representativos de Puerto Vallarta, existe una rampa destinada a facilitar el acceso de personas con discapacidad y movilidad reducida.
Sin embargo, muchos visitantes y ciudadanos desconocen su ubicación, por lo que continúan utilizando zonas menos seguras para ingresar o salir del recinto religioso.
De acuerdo con observaciones realizadas en el lugar, algunas personas optan por transitar por escalones o áreas con desniveles, lo que incrementa el riesgo de caídas y accidentes, especialmente entre adultos mayores, personas con alguna discapacidad y familias que utilizan carriolas.
La rampa fue instalada precisamente para ofrecer una alternativa accesible y segura.
Ante esta situación, ciudadanos consideran importante reforzar la señalización y la difusión de este acceso para que más personas puedan utilizarlo correctamente.
Asimismo, señalan que una mayor visibilidad de la infraestructura contribuiría a mejorar la seguridad y la inclusión en uno de los espacios más visitados del centro de Puerto Vallarta.









