El satélite natural ofreció esta noche un espectáculo visual que transformó el cielo y el ánimo de locales y visitantes.
Blanca y reluciente.
Puerto Vallarta fue testigo hoy de una luna especialmente brillante, blanca y reluciente, que emergió sobre el horizonte del Pacífico como un faro natural.
Desde tempranas horas de la noche, el cielo despejado permitió apreciar con nitidez su forma y luminosidad, creando una atmósfera que muchos calificaron como mágica.
La luz lunar se reflejó suavemente sobre el mar y las calles del malecón, realzando siluetas, palmeras y fachadas con un resplandor plateado.

Familias, parejas y turistas se detuvieron a observar el fenómeno, algunos capturando imágenes, otros simplemente disfrutando del silencio y la calma que acompañaron la escena.
Este tipo de noches refuerzan el encanto natural de Puerto Vallarta, donde la combinación de paisaje, clima y cielo suele regalar postales memorables.
La luna blanca de hoy no solo iluminó la ciudad, sino que también dejó una sensación colectiva de asombro y conexión con la belleza natural que distingue al destino.


