La Hacienda Municipal confirmó ante la ASEJ una crisis financiera severa tras revelar un desahorro operativo millonario, liquidez desplomada y deudas a corto plazo que superan los 916 millones de pesos.
La Hacienda Municipal de Puerto Vallarta confirmó una realidad financiera drástica para el municipio al entregar a la Auditoría Superior del Estado de Jalisco (ASEJ) los resultados de la Cuenta Pública 2025. Según consta en el oficio HMPVR/2361/2026, firmado bajo protesta de decir verdad por el tesorero municipal Hugo Alberto Robles Cibrián, la administración local opera bajo un severo estrés financiero y un déficit presupuestario que asciende a 169 millones 149 mil 983.89 pesos en números rojos.
El informe, recibido formalmente por la Oficialía de Partes de la ASEJ el pasado 27 de agosto de 2026, detalla un cuadernillo impreso de más de 100 folios y un respaldo digital en memoria USB que desglosa estados contables, presupuestarios y de disciplina financiera correspondientes al ejercicio fiscal concluido el 31 de diciembre de 2025.
Radiografía de la crisis financiera municipal
Déficit operativo: El Estado de Actividades y los flujos netos de operación reflejan un desahorro de $169,149,983.89 MXN, evidenciando que los gastos e incurridos superaron drásticamente a los ingresos captados durante el periodo.
El talón de Aquiles (Liquidez desplomada): El municipio cerró el año con apenas $201,628,238.96 MXN en efectivo y equivalentes en bancos, lo que representa una caída abrupta del 52.32% frente al ejercicio anterior.
Deuda a corto plazo asfixiante: Las obligaciones circulantes exigibles a menos de un año alcanzan los $916,320,048.27 MXN. Al contrastar este pasivo con el dinero disponible en caja, el municipio enfrenta un déficit de liquidez inmediato superior a los 714 millones de pesos.
Proveedores y retenciones pendientes: Dentro de las cuentas por pagar a corto plazo destacan $353.9 millones a proveedores, $69.8 millones en retenciones y contribuciones sin enterar, y $64.2 millones a contratistas de obras públicas.
Endeudamiento bancario y general: La deuda pública directa estructurada con la banca comercial (Banobras, BBVA, Santander y Bansi) asciende a $447,656,068.08 MXN (incluyendo porción a corto y largo plazo), a lo que se suman otros $405,125,659.63 MXN en documentos por pagar a largo plazo.

Servicios personales: El mayor peso del gasto público
El rubro de Servicios Personales (Capítulo 1000) continuó siendo la carga operativa más pesada para las finanzas de Puerto Vallarta, registrando un total devengado de $1,277,728,822.46 MXN, equivalente al 38.73% del gasto total del municipio. Esto representó un incremento interanual del 12.01% (+137 millones de pesos) en comparación con 2024.
Personal Transitorio: Fue el concepto con mayor crecimiento porcentual (+22.04%), ejerciendo $293,368,052.63 MXN, impulsado principalmente por contrataciones eventuales por $292.7 millones de pesos.
Personal Permanente: Consumió $561,912,805.17 MXN (incluyendo sueldos base y las dietas del presidente municipal, regidores y síndico, que sumaron $17.7 millones).
Seguridad Social y Prestaciones: Las aportaciones a pensiones y vivienda absorbieron $161,772,687.40 MXN, mientras que las remuneraciones adicionales, aguinaldos y primas vacacionales implicaron $139,420,814.18 MXN.
Con estos resultados financieros entregados al órgano fiscalizador del estado, queda al descubierto que el gobierno municipal opera bajo una aguda presión de caja y pasivos acumulados que comprometen la estabilidad económica del puerto.
Conclusión: La ruta urgente para frenar el colapso financiero de Puerto Vallarta
Ante este panorama de números rojos, un déficit operativo superior a los 169 millones de pesos y una caja prácticamente asfixiada por deudas a corto plazo, la administración municipal no puede apostar por la inercia ni por paliativos superficiales. Para evitar que la crisis de liquidez derive en una paralización de los servicios públicos básicos, el gobierno local está obligado a instrumentar un plan de rescate financiero severo, estructurado en cuatro ejes fundamentales:
Contención estricta y reingeniería del gasto en Servicios Personales: Con un crecimiento desmedido en la nómina transitoria y eventual que rebasa los 293 millones de pesos, es imperativo frenar las contrataciones temporales injustificadas, auditar la plantilla real de personal y alinear el gasto corriente a la recaudación real del municipio.
Programa agresivo de reestructuración y saneamiento de pasivos: Se requiere una mesa de negociaciones y acuerdos de pagos viables con proveedores y contratistas, así como evitar a toda costa el rezago en el pago de retenciones y contribuciones, las cuales representan un pasivo de alta sensibilidad jurídica y fiscal.
Eficiencia recaudatoria sin carga impositiva injusta: Es necesario optimizar los mecanismos de cobro de impuestos y derechos municipales —principal fuente de ingresos propios— cerrando fugas financieras y ampliando la base de recaudación, sin castigar aún más la economía de las familias vallartenses.
Disciplina financiera y blindaje del gasto público: Aplicar con rigor los lineamientos de la Ley de Disciplina Financiera, suspendiendo obras o proyectos no prioritarios hasta sanar el déficit operativo que hoy consume los recursos de operación diaria.
La entrega de esta Cuenta Pública a la Auditoría Superior del Estado de Jalisco no es un simple trámite burocrático; es una radiografía inobjetable de que el margen de maniobra se agotó. El rescate de las finanzas de Puerto Vallarta exige voluntad política, transparencia y, sobre todo, una disciplina de gasto implacable.
Fuente: Cuenta Pública 2025- ASEJ | © Con información de Lorena Moguel – NoticiasPV