Científicos de universidades estadounidenses detectaron que los componentes aromáticos de las gasolinas alteran los mecanismos celulares, propiciando tumores y daños neurológicos.
Investigaciones científicas desarrolladas en la Unión Americana revelaron que la exposición prolongada a ciertos compuestos químicos presentes en las gasolinas y derivados del petróleo guarda una relación directa con el desarrollo de afecciones oncológicas y neurodegenerativas. Los análisis moleculares advierten que sustancias aromáticas liberadas durante la manipulación y combustión de los carburantes fósiles poseen el potencial de detonar casos de cáncer de mama, tumores pulmonares, así como enfermedades crónicas como el Alzheimer y el Parkinson.
Los proyectos de evaluación biológica, impulsados de forma conjunta por el Instituto Hormel de la Universidad de Minnesota y la Universidad de Illinois en Chicago, concentran sus esfuerzos en medir el impacto de agentes como el benceno, tolueno, xileno y etilbenceno, elementos utilizados comercialmente para elevar el rendimiento de los motores en sistemas de transporte automotriz, aéreo y marítimo. La evidencia recolectada demuestra que estas emanaciones alteran los mecanismos celulares fundamentales, acelerando la progresión de células malignas en el tejido mamario —principalmente en pacientes con vulnerabilidad genética— y provocando mutaciones pulmonares severas.
Ante estos hallazgos, especialistas de la organización Biomovilidad señalaron que el impacto adverso de dichos aditivos ha sido subestimado por décadas en las legislaciones ambientales de México y Estados Unidos. Los expertos indicaron que la normativa actual sobre la calidad de los combustibles resulta obsoleta e insuficiente frente a los descubrimientos clínicos, por lo que urgieron al diseño de políticas públicas con un enfoque holístico que contemplen la reducción de estos componentes aromáticos y promuevan una transición acelerada hacia el uso de biocombustibles para mitigar los índices de mortalidad por contaminación del aire.
Fuente: Investigadores de las universidades de Minnesota e Illinois | © Redacción NoticiasPV