La acumulación de desechos en calles, playas y espacios públicos genera preocupación, mientras persiste la falta de cultura ambiental entre parte de la población.
Residentes y turistas irresponsables.
Puerto Vallarta entró al 2026 con una problemática visible en distintos puntos de la ciudad: la presencia constante de basura en calles, banquetas, ríos y áreas turísticas.
A pesar de ser uno de los destinos más importantes del país, la imagen urbana se ve afectada por residuos arrojados de manera irresponsable en espacios públicos.
De acuerdo con vecinos y comerciantes, gran parte del problema radica en la falta de cultura ciudadana, ya que muchas personas continúan tirando desechos fuera de los horarios de recolección o en lugares no permitidos.
Bolsas de basura, envases de plástico y restos de comida se acumulan diariamente, generando malos olores y riesgos para la salud y el medio ambiente.
Ante este panorama, diversos sectores consideran urgente reforzar la educación ambiental y fomentar una mayor responsabilidad social entre los habitantes.
Señalan que, más allá de las acciones gubernamentales, el cuidado de la ciudad depende en gran medida del compromiso de la ciudadanía para mantener limpio Puerto Vallarta y preservar su atractivo rumbo al 2026.


