La ciudad de Puerto Vallarta registró un inicio de semana atípico con suspensión del transporte público, clases escolares y servicios bancarios, además del cierre de la mayoría de negocios y afectaciones en el suministro de combustible.
Por Mauricio Lira Camacho
Puerto Vallarta amaneció con una marcada reducción en la actividad cotidiana, luego de los hechos de violencia ocurridos previamente.
Desde temprana hora se constató la ausencia de transporte público en diversas rutas, así como la suspensión de clases en planteles educativos de distintos niveles.

Asimismo, sucursales bancarias permanecieron cerradas y la mayoría de comercios no abrió sus puertas, lo que generó calles con poca movilidad y actividad económica limitada.
En varias gasolineras también se reportó falta de servicio, ya sea por cierre preventivo o por problemas de abastecimiento.
Autoridades locales informaron que las medidas responden a acciones preventivas para salvaguardar la integridad de la población, mientras se restablecen condiciones de seguridad.
Se espera que paulatinamente los servicios y actividades comerciales retomen su operación conforme avance la normalización en el municipio.


