A pesar de ser una de las figuras más leales a Donald Trump, la fiscal general no sobrevivió a la presión por la «lista inexistente» del pederasta y a su incapacidad para encarcelar a los adversarios del presidente en este viernes 3 de abril de 2026.
La caída de Pam Bondi como Fiscal General de los Estados Unidos ha sacudido la cúpula del poder este viernes 3 de abril de 2026. Aunque el presidente Donald Trump intentó suavizar el golpe calificándola como una «gran patriota» y «amiga leal», la realidad detrás de su destitución apunta a una serie de errores estratégicos y declaraciones contradictorias que terminaron por agotar la paciencia de la Casa Blanca.
La «lista fantasma» y el escándalo Epstein
El principal detonante fue el manejo de los Archivos de Epstein. Bondi cometió una «pifia» mediática al asegurar en televisión nacional que tenía en su escritorio la lista de clientes del fallecido pederasta. Sin embargo, el propio Departamento de Justicia tuvo que admitir después que dicha lista incriminatoria ni siquiera existía, lo que desató una tormenta en el Congreso. Legisladores han criticado duramente que, de los 3.5 millones de páginas publicadas, existan tachaduras excesivas que omiten menciones a Trump y fallan en proteger a las víctimas de la red de tráfico sexual.
Fracaso en la persecución de adversarios
Otro factor decisivo fue la falta de resultados en los procesos que Trump exigía contra sus enemigos políticos. Bajo el mando de Bondi, se abrieron investigaciones contra el exdirector del FBI, James Comey, y la fiscal de Nueva York, Letitia James, pero los casos fueron desestimados por jueces debido a errores en los nombramientos de los fiscales. Trump no ocultó su frustración, llegando a publicar que la lentitud de Bondi estaba «matando la credibilidad» de su gobierno.
Un departamento debilitado y una cita pendiente
La gestión de Bondi también provocó un éxodo masivo de empleados de carrera, incluidos expertos en antiterrorismo y fiscales que investigaban el asalto al Capitolio. A pesar de su remoción, la exfuncionaria no se librará del escrutinio; el Comité de Supervisión de la Cámara le ha ordenado comparecer el próximo 14 de abril para rendir cuentas sobre las irregularidades en la publicación de los archivos de Epstein y su asociada Ghislaine Maxwell en este inicio de abril de 2026.
Fuente: Agencia AP / Bloomberg | © Redacción NoticiasPV