Aunque coincide con el equinoccio de primavera, la verdadera razón de esta costumbre en México nace de una famosa telenovela juvenil de los años 2000; aquí te contamos la historia.
Si este sábado notas un desfile de ramos amarillos por las calles de Puerto Vallarta y todo México, no es coincidencia ni solo un saludo a la primavera. Esta práctica, que ha cobrado una fuerza imparable en redes sociales, tiene su raíz en la cultura pop argentina, específicamente en el éxito televisivo «Floricienta», estrenado hace ya dos décadas.
El sueño de Florencia
La tendencia se desprende directamente de la canción homónima interpretada por la protagonista de la serie, quien en la trama soñaba con que su enamorado le obsequiara flores de este color como una prueba de amor verdadero. Estrofas como «Ella llegó en limusina amarilla, por supuesto… él se acercó de repente y la miró de frente» se convirtieron en un himno sentimental que hoy ha sido adoptado por las nuevas generaciones en plataformas como TikTok e Instagram.
¿Por qué el 21 de marzo?
La fecha no es aleatoria. En México, el fenómeno se ancló al 21 de marzo por su cercanía con el inicio de la primavera en el hemisferio norte. El color amarillo, además de cumplir el deseo del personaje de ficción, simboliza alegría, vitalidad y el renacimiento que acompaña a la estación más colorida del año. Curiosamente, en países como Argentina o Chile, esta misma tendencia ocurre el 21 de septiembre, cuando inicia la primavera en el sur.
Un lenguaje de afecto moderno
Lo que inició como un recurso narrativo en una producción de Cris Morena, hoy es un fenómeno cultural. Regalar flores amarillas hoy en día es una declaración de intenciones: desde una muestra de amistad profunda hasta una «indirecta» romántica para confirmar que se busca una relación duradera. Así, la nostalgia de los 2000 se mezcla con la energía primaveral para crear una de las tradiciones digitales más vivas de la actualidad.
Fuente: Análisis de Tendencias Digitales / Cultura Pop | © Redacción NoticiasPV