El exsecretario de Seguridad de Tabasco, actualmente recluido en «El Altiplano», enfrenta nuevos cargos por desaparición forzada; se le vincula como líder de «La Barredora», brazo armado del CJNG en el sureste en este martes 31 de marzo de 2026.
La justicia alcanza a las antiguas cúpulas del poder en Tabasco. Este martes 31 de marzo de 2026, la Fiscalía General del Estado (FGET) informó sobre la obtención y cumplimentación de una nueva orden de aprehensión contra Hernán Bermúdez Requena, ex titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) de la entidad. El exfuncionario, quien irónicamente alguna vez negó la existencia de cárteles en su territorio, es procesado ahora por su presunta responsabilidad en el delito de desaparición forzada de personas.
De jefe policial a objetivo prioritario del CJNG
Bermúdez Requena ya se encuentra tras las rejas en el penal de máxima seguridad de «El Altiplano» (CEFERESO No. 1), tras haber sido capturado en septiembre de 2025 en Paraguay. En aquel momento, fue identificado como uno de los principales objetivos criminales de México, con vínculos directos al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Las investigaciones actuales lo señalan como el presunto líder de «La Barredora», una organización que se fracturó en 2024 y terminó aliándose con el grupo liderado por «El Mencho» para dominar Tabasco.
La red de «La Barredora» bajo la lupa
Junto con el exsecretario, las autoridades giraron un total de 19 órdenes de aprehensión, de las cuales 10 implicados ya han sido vinculados a proceso. La red criminal incluía a lugartenientes identificados como:
Daniel H. M. (alias «El Prada») y su subordinado Euler R. C. («El Rayo»).
Operadores como Óscar A. C. («La Mosca»), Jorge A. L. («Loki») y Alan Alexander L. A. («El Hombre»).
Erick Geovanny P. V. (alias «El Gato»).
El cinismo oficial al descubierto
Años atrás, cuando Bermúdez Requena estaba al frente de la seguridad estatal y era cuestionado sobre la presencia de «La Barredora», respondía con desdén asegurando que el grupo solo existía «en letra, manta y cartulina», pero que no detectaban un cártel real. Hoy, las pruebas de la Fiscalía sugieren que no solo conocía la organización, sino que presuntamente la encabezaba. Con esta nueva orden por desaparición forzada, el exmando policial enfrenta uno de los delitos más graves del código penal, cerrando el cerco sobre la corrupción institucional en el sureste mexicano en este 2026.
Fuente: Fiscalía General del Estado de Tabasco / Reportes Federales de Inteligencia | © Redacción NoticiasPV


