El despliegue de fuerzas federales en el Ceinjure Costa Norte fue para la revisión interna de esta cárcel. Así las autoridades buscan mantener el control en este centro penitenciario
En un firme despliegue para garantizar el orden y evitar nuevos brotes de ingobernabilidad, un fuerte contingente interinstitucional irrumpió la mañana de este martes 25 de agosto en las instalaciones del Centro Integral de Justicia Regional (Ceinjure) Costa Norte.
Se trata de la octava inspección ejecutada en poco más de seis meses, medida implementada a raíz de la crisis de seguridad vivida a principios de año.
Varios efectivos de la Policía Penitenciaria ingresaron a los módulos de internamiento en un operativo coordinado y fuertemente custodiado por aire y tierra por la Policía Estatal, el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, corporaciones que establecieron un perímetro de contención exterior.
Las revisiones exhaustivas y periódicas se convirtieron en la constante del penal a partir del pasado 22 de febrero, fecha en que una irrupción violenta derivó en la evasión de reos y activó la alerta máxima en la región.
Desde aquel incidente, la labor de las fuerzas de seguridad se ha enfocado en sanear el reclusorio mediante tres vertientes clave:
En esas revisiones han sido asegurados armas, estupefacientes y objetos prohibidos para desarticular redes internas, además de que han sido reubicación a otros centros penitenciarios de internos detectados como generadores de violencia.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido el balance oficial ni el inventario de lo asegurado en esta octava intervención. Sin embargo, los patrullajes e inspecciones aleatorias continuarán como parte del protocolo permanente para mantener la disciplina al interior del Ceinjure.