Trabajos abandonados y material de construcción expuesto generan un foco de riesgo para estudiantes, padres de familia y transeúntes.
Una situación de alerta persiste entre padres de familia y la comunidad escolar de un colegio particular, debido a la presencia de obras de infraestructura que quedaron inconclusas a un costado del plantel.
Los trabajos suspendidos sin previo aviso han dejado zanjas abiertas, escombros apilados y varillas expuestas en la vía pública, convirtiendo el acceso a las instalaciones educativas en un trayecto riesgoso durante las horas de entrada y salida de los alumnos.
La falta de señalización adecuada y de barreras de protección eficaces incrementa notablemente la probabilidad de que ocurran tropiezos, caídas o accidentes vehiculares en la zona.
Residentes y automovilistas que transitan a diario por el lugar señalaron que el estrechamiento del arroyo vehicular y las aceras reducidas obligan a los transeúntes, incluidos niños pequeños, a caminar cerca del tráfico constante para esquivar los obstáculos de la construcción.
Ante el inminente peligro que representa este escenario para la seguridad de la comunidad escolar, se hace un llamado urgente a las autoridades correspondientes y a la empresa responsable de los trabajos para que intervengan cuanto antes.
Los afectados exigen que se reanude la obra para su pronta conclusión o, en su defecto, se habiliten medidas inmediatas de mitigación y delimitación que garanticen un entorno seguro para todos.