Durante la XII Caminata por la Paz, el jerarca católico Ramón Castro acusó el maquillaje de cifras oficiales mientras los delincuentes controlan pueblos y provocan la huida de sacerdotes.
Las estructuras de la Iglesia Católica en el centro del país emitieron una de las críticas más severas contra la estrategia de seguridad pública del Estado. Durante el desarrollo de la XII Caminata por la Paz en la ciudad de Cuernavaca, el obispo diocesano y presidente del Episcopado Mexicano, Ramón Castro Castro, denunció de forma enérgica que en diversas comunidades de Morelos el crimen organizado ha tomado un control tan absoluto que ahora cobra derecho de piso y cuotas a los pobladores incluso «por el simple hecho de habitar sus viviendas».
Ante miles de ciudadanos que marcharon vestidos de blanco, el jerarca católico arremetió contra las narrativas de los tres órdenes de gobierno, sentenciando que «mentir sobre la realidad también es una forma de violencia». Castro Castro detalló el colapso social que padece la entidad federativa al precisar que Morelos ocupa deshonrosos primeros lugares nacionales en materia de percepción de inseguridad, feminicidios y violencia política, además de ser el segundo estado con mayor tasa de homicidios dolosos en el país, lo que provoca que el 90 por ciento de los habitantes viva con miedo permanente.
El obispo expuso como ejemplo de esta crisis extrema a la comunidad de Huautla, en el municipio de Tlaquiltenango, donde las intensas amenazas de las células criminales obligaron al párroco Rutilo Virgilio a abandonar la iglesia de San Francisco de Asís para salvaguardar su integridad física, dejando al pueblo marginado y sin servicios religiosos. Asimismo, el líder eclesiástico condenó el reciente asesinato de Sandra Rosa, activista y delegada del municipio de Temoac, quien fue ejecutada meses después de haber encarado y denunciado las redes de extorsión delictiva de forma directa ante la gobernadora Margarita González Saravia.
Fuente: Diócesis de Cuernavaca | © Redacción NoticiasPV









