El ingreso de los brazos delictivos conocidos como “Los Flechas” y el CJNG agrava los enfrentamientos, el uso de explosivos y el desplazamiento forzado de comunidades.
La disputa territorial que sostienen las facciones de «Los Chapitos» y «Los Mayos» rompió los cercos tradicionales de Culiacán y Mazatlán para consolidar un nuevo frente de guerra en los municipios del sur de Sinaloa y las zonas colindantes con el estado de Nayarit. Reportes de especialistas en seguridad pública e investigaciones de campo indican que este recrudecimiento obedece al quiebre de los pactos económicos internos y a la incursión directa de grupos aliados externos que buscan estrangular las finanzas y las zonas de reclutamiento de ambos bandos.
En el sector sur, la dinámica delictiva registra la intervención de «Los Flechas», una célula de choque aliada históricamente a la estructura de Ismael «El Mayo» Zambada. Informes de corresponsales y defensores de derechos humanos detallan que este grupo delictivo mantiene un despliegue operativo desde el pasado mes de febrero en la franja que abarca Mazatlán, Concordia, El Rosario y Escuinapa, extendiendo su zona de influencia hacia los límites de la región Huichola en el norte del territorio nayarita.
Por su parte, el Gobierno Federal reconoció a través de la SSPC la alianza táctica establecida entre «Los Chapitos» y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), consistente en esquemas de cofinanciamiento y el envío de células de sicarios para contener el avance de sus rivales. Las hostilidades en municipios como Escuinapa han incluido atentados con artefactos explosivos contra infraestructura pública y detonaciones de vehículos en vías federales, provocando hasta el momento un saldo oficial de más de 3 mil personas desplazadas de sus comunidades de origen en la entidad sinaloense.
Fuente: SSPC | © Redacción NoticiasPV