La propia agencia antidrogas solicitó la intervención de la inspectoría interna federal tras revelarse que se vigilaron grandes cargamentos del opioide sin ser decomisados.
La Administración de Control de Drogas (DEA) de los Estados Unidos solicitó formalmente a la inspectoría general del Departamento de Justicia de ese país iniciar una investigación interna en contra de sus propios agentes. La pesquisa atiende las denuncias de un informante y reportes documentales que señalan que el personal de la agencia permitió a sabiendas que cientos de miles de pastillas de fentanilo se distribuyeran en las calles del estado de Nuevo México.
Las indagatorias preliminares exponen que, entre los años 2023 y 2025, los elementos de la corporación detectaron y vigilaron de manera repetida los traslados de los cargamentos del opioide sintético, pero optaron por no incautarlos bajo el argumento estratégico de intentar construir casos penales contra estructuras delictivas de mayor envergadura. Agentes activos y en retiro denunciaron de forma interna que esta táctica puso en severo riesgo la seguridad pública y violentó las normativas institucionales destinadas a contener la crisis sanitaria provocada por dicha sustancia.
Ante la gravedad de los señalamientos, el administrador general de la DEA, Terry Cole, argumentó en una carta oficial que la intervención supervisora es necesaria para dar claridad sobre las decisiones operativas tomadas en las delegaciones regionales. Por su parte, el gobierno estatal de Nuevo México solicitó a su fiscalía local examinar si el actuar de la corporación federal incurrió en violaciones a las leyes locales al consentir el flujo de narcóticos de alta peligrosidad hacia sus comunidades.
Fuente: DEA y Gobierno de Nuevo México | © Redacción NoticiasPV