Durante el mitin de respaldo del PAN en la capital de Chihuahua, la mandataria estatal arremetió contra la administración central y señaló al estado de Sinaloa como el laboratorio operativo del crimen organizado y el partido oficial.
El escenario político nacional registró una fractura institucional definitiva en el norte del país. Durante el desarrollo del encuentro de militantes y liderazgos del Partido Acción Nacional (PAN) en el Centro de Convenciones y Exposiciones de Chihuahua, la gobernadora María Eugenia «Maru» Campos Galván anunció la ruptura formal de su relación de trabajo con el Gobierno Federal, tras calificar como un error estratégico su intento inicial de mantener una postura institucional de no confrontación con la administración central a cambio de la coordinación y distribución de recursos públicos.
Frente a la cúpula del panismo nacional y los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón, la mandataria estatal escaló sus declaraciones argumentando que las conferencias matutinas presidenciales han vulnerado de forma sistemática su presunción de inocencia mediante señalamientos de supuesta traición a la patria. El pronunciamiento de Campos Galván se dio en el contexto de su reciente comparecencia ante la Fiscalía General de la República (FGR) por el denominado «caso CIA», expediente ministerial derivado de la presunta intervención de agentes de seguridad norteamericanos en el desmantelamiento de un narcolaboratorio en la Sierra Tarahumara, lo cual ha sido denunciado por Morena como una transgresión directa a la Ley de Seguridad Nacional.
Desde el podio de oradores, la jefa del Ejecutivo chihuahuense acusó a la llamada Cuarta Transformación de edificar un régimen totalitario orientado a entregar el control territorial al crimen organizado y emplear el estado de Sinaloa como el laboratorio principal de una estructura de «narcopolítica». La gobernadora denunció de forma explícita que las fuerzas federales han custodiado pactos delictivos en lugar de perseguir a los cárteles, y que la estructura oficialista encubre a funcionarios sinaloenses vinculados al narcotráfico por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, recurriendo a una falsa defensa de la soberanía nacional para ocultar la crisis de desplazados, desaparecidos y violencia que impera en el territorio mexicano.
Fuente: María Eugenia Campos Galván | © Redacción NoticiasPV