Durante una gira por Veracruz, la mandataria federal rechazó que el país deba acatar los señalamientos externos y defendió la gestión de López Obrador.
La postura del Poder Ejecutivo frente a las presiones diplomáticas y judiciales provenientes del extranjero se mantiene en una línea de estricta defensa a la soberanía del país. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que la nación enfrenta una intensa campaña desde el exterior que pretende forzar a las instituciones locales a validar resoluciones y señalamientos dictados fuera de las fronteras, particularmente los emanados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos.
Durante un encuentro oficial celebrado en el municipio de Carrillo Puerto, Veracruz, la mandataria cuestionó la viabilidad de atender los requerimientos norteamericanos cuando, según expuso, no se han consignado los elementos probatorios necesarios ante las instancias correspondientes. Sheinbaum Pardo argumentó que, si bien existen escenarios donde los servidores públicos incurren en actos de corrupción, debe ser la Fiscalía General de la República y la judicatura mexicana las encargadas exclusivas de desahogar los procesos penales correspondientes.
Sin aludir de forma directa a los expedientes abiertos en tribunales de Nueva York contra funcionarios del estado de Sinaloa, la jefa del Ejecutivo Federal advirtió sobre el riesgo de subordinar la estructura legal del país a mandatos externos. Asimismo, descalificó las críticas dirigidas hacia el expresidente Andrés Manuel López Obrador tras la difusión de una misiva en la que alertaba sobre presuntas conductas intervencionistas, asegurando que la continuidad de los programas públicos y la cercanía con la población civil representan la principal estrategia de contención ante las campañas de descrédito internacional.
Fuente: Presidencia de la República | © Redacción NoticiasPV









