Sufrió quemaduras en 90% de su cuerpo luego de que la unidad de carga donde viajaba se incendió tras una volcadura en la carretera federal 200. Otras dos personas sufrieron quemaduras en este mismo accidente
Luego de varios días de luchar por su vida debido a las graves lesiones que sufrió durante el aparatoso accidente ocurrido en la carretera federal 200, a la altura de Boca de Tomatlán, uno de los hombres que resultó con quemaduras de gravedad perdió la vida mientras recibía atención médica en la ciudad de Guadalajara.
Se trata de Marcos Emilio Gutiérrez, conocido como “Junior”, vecino de Aguamilpa, quien fue uno de los dos tripulantes que resultaron con quemaduras de tercer grado en aproximadamente el 90 por ciento de su superficie corporal, luego del incendio registrado tras la volcadura de un vehículo de carga que transportaba fruta.
El accidente ocurrió durante la tarde del pasado 28 de julio, en el kilómetro 197+300 de la carretera federal 200, en las inmediaciones de Boca de Tomatlán, donde cuerpos de emergencia recibieron el reporte de un vehículo volcado y envuelto en llamas.
De acuerdo con los primeros reportes, la unidad de carga tipo caja seca habría presentado una falla mecánica, presuntamente al quedarse sin frenos, lo que provocó que el conductor perdiera el control y terminara volcada sobre su costado izquierdo.
Tras el impacto, el fuego alcanzó la zona del tanque de combustible, provocando que la unidad quedara envuelta en llamas.
Ese día al lugar acudieron elementos de Protección Civil y Bomberos, quienes realizaron maniobras de rescate y combate al fuego. En medio de la emergencia, fueron localizados dos hombres al interior o cerca de la unidad siniestrada, ambos con lesiones consideradas críticas.
Marcos Gutiérrez y Abel Amador, de 36 años, fueron atendidos por los paramédicos, quienes realizaron acciones de estabilización en el lugar y durante el traslado, aplicando irrigación en las áreas afectadas con solución salina y colocando mantas térmicas debido a la gravedad de las quemaduras.
Durante el traslado, “Junior” fue entregado a personal de Cruz Roja Mexicana a la altura de Mismaloya para continuar con la atención especializada y posteriormente fue llevado a recibir atención médica fuera de Puerto Vallarta debido a la complejidad de sus lesiones.
En el mismo hecho también resultó lesionado Francisco Eduardo Crisosto, de 45 años, quien habría ingresado al vehículo en llamas para intentar rescatar a los ocupantes de la cabina, quedando expuesto a la inhalación de humo.
Fue atendido por paramédicos y trasladado a una unidad médica para valoración.
A pesar del esfuerzo de los médicos y las maniobras realizadas para mantenerlo con vida, la gravedad de las quemaduras provocó que Marco “Junior” no lograra recuperarse y finalmente falleciera en un hospital de Guadalajara, a donde fue trasladado una vez que sus familiares consiguieron los recursos para llevarlo en una ambulancia particular al hospital de Soquipan a Guadalajara.
La familia en su momento solicitó apoyo para este traslado, ya que aseguró que ni una institución “nos quisieron apoyar con su traslado ni en la 42 nos apoyaron ni Samu, nos dejaron solos, ayúdenos por favor hoy por el mañana por ustedes”, fueron las palabras de auxilio que pedía la familia en redes sociales
La noticia generó consternación entre familiares y habitantes de Aguamilpa, quienes recordaron al joven tras conocerse el desenlace del accidente que movilizó a cuerpos de emergencia de Puerto Vallarta y que dejó una escena marcada por el fuego, el rescate y una carrera contra el tiempo para salvar a los afectados.
Las autoridades mantienen los registros correspondientes sobre el accidente, mientras continúan las investigaciones para determinar con precisión las causas que originaron la volcadura y posterior incendio de la unidad.









