Recientes sanciones de la OFAC revelan cómo la facción del Cártel de Sinaloa delega en mujeres de confianza la adquisición de precursores químicos para fentanilo, la gestión de empresas fachada y el lavado de activos a nivel global.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos ha puesto al descubierto una tendencia creciente en la estructura de «Los Chapitos»: el uso estratégico de mujeres con perfiles públicos respetables para operar redes logísticas y financieras de alta complejidad. Las sanciones más recientes, emitidas este 23 de abril, incluyen a 23 individuos y entidades, destacando los nombres de Karina Guadalupe Carrillo Torres y María Viridiana Rugerio Arriaga, señaladas como piezas fundamentales en la compra de precursores químicos desde India y China para la producción de fentanilo.
El patrón se repite con figuras como Martha Emilia Conde Uraga, apodada «Martita», quien fue sancionada por gestionar almacenes de químicos en Culiacán mediante facturación fraudulenta, y Ana Gabriela Rubio Zea, «La Gaby», una empresaria guatemalteca que utilizaba una compañía de productos biodegradables como fachada para importar insumos de drogas sintéticas. Estas operadoras no solo administran la logística de los laboratorios, sino que también controlan empresas inmobiliarias, spas y comercializadoras que sirven para blanquear los recursos ilícitos de la organización.
El Departamento del Tesoro enfatiza que estas mujeres no son figuras periféricas; muchas, como Guadalupe Fernández Valencia, «La Patrona», han llegado a supervisar el envío de toneladas de droga y controlar casas de cambio. Desde maquillistas que actúan como prestanombres hasta ingenieras químicas que diseñan rutas de abastecimiento, la red de Los Chapitos ha sofisticado el papel femenino en el narcotráfico, aprovechando el camuflaje empresarial y los vínculos familiares para sostener su flujo financiero y evadir controles internacionales.
Fuente: Departamento del Tesoro de EE. UU. (OFAC) | © Redacción NoticiasPV