Hugo César Macías Ureña, alias “El Tuli”, fue abatido en El Grullo tras ordenar la quema de vehículos en 20 estados; el Ejército le aseguró más de 7 millones de pesos y casi un millón de dólares en efectivo.
La caída de Nemesio Oseguera Cervantes arrastró consigo a su pieza operativa más leal. Hugo César Macías Ureña, alias “El Tuli”, identificado como la mano derecha y compadre de «El Mencho», fue abatido por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en el municipio de El Grullo, Jalisco, poniendo fin al hombre que intentó incendiar el país tras la muerte de su jefe.
El arquitecto del caos
De acuerdo con el titular de la Sedena, Ricardo Trevilla Trejo, «El Tuli» no solo era un operador financiero, sino el responsable de coordinar la violenta respuesta criminal del pasado domingo 22 de febrero. Bajo sus órdenes se ejecutaron 252 bloqueos carreteros en 20 estados de la República, ataques a instalaciones militares y la quema sistemática de comercios como represalia por el operativo en Tapalpa.
El enfrentamiento en El Grullo
Trabajos de inteligencia ubicaron a Macías Ureña a unos 100 kilómetros del refugio de su líder. Al verse acorralado por fuerzas especiales, «El Tuli» intentó escapar abriendo fuego contra los militares. El intercambio de disparos terminó con la vida del capo, quien en ese momento custodiaba una fortuna en efectivo: 7.2 millones de pesos y 965 mil dólares estadounidenses, además de un arsenal de armas largas y cortas.
Recompensas por matar militares
Durante la conferencia en Palacio Nacional, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, reveló un dato alarmante: «El Tuli» ofrecía recompensas de hasta 20 mil pesos a sus sicarios por cada militar o elemento de la Guardia Nacional asesinado. Esta estrategia buscaba incentivar los ataques directos contra las fuerzas federales que mantenían el cerco en la región de Autlán y El Grullo.
El corrido que se cortó
Inmortalizado en narcocorridos como «El Tulipán», donde se le mencionaba como «el compadre de mucha confianza» y se le asignaba la clave «El 5», Hugo Macías representaba el enlace directo entre la vieja guardia del Cártel del Milenio y la estructura central del CJNG. Con su muerte, el grupo criminal pierde no solo a su principal gestor logístico, sino al hombre que, por jerarquía y cercanía, estaba llamado a mantener la cohesión operativa tras el vacío dejado por Oseguera Cervantes.
Fuente: Sedena / Omar García Harfuch | © Redacción NoticiasPV


