Chocó con un auto, una camioneta y con una moto en lugares distintos. Terminó detenido y embroncado por los daños ocasionados
Una peligrosa cadena de hechos se registró la noche del sábado 18 de abril, cuando un motociclista en aparente estado de ebriedad intentó evadir un operativo policial, provocando una persecución que terminó en un choque múltiple sobre una de las avenidas más transitadas de la ciudad.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 20:30 horas, mientras elementos de la unidad PT-309 realizaban un operativo de revisión a motociclistas en el cruce de las avenidas México y 16 de Septiembre.
Fue en ese momento cuando los oficiales detectaron a un sujeto a bordo de una motocicleta Itálika DM-250 en color negro con verde, quien circulaba de norte a sur sobre la avenida México.
Al percatarse del operativo, el conductor realizó una maniobra evasiva, girando abruptamente para tomar el sentido contrario, ahora de sur a norte, avanzando de manera temeraria entre carriles.
La unidad policial le dio seguimiento, manteniéndolo a la vista hasta la altura de la avenida Lasalle.
Durante la persecución, el sujeto gritó al oficial que no se detendría, ignorando las indicaciones de alto. Apenas unos metros más adelante, el motociclista perdió el control de la situación al impactar primero contra un vehículo Nissan Versa gris con placas de Guanajuato.
Lejos de detenerse, continuó su marcha y colisionó contra una camioneta Honda CR-V blanca con placas de Jalisco.
La carrera descontrolada no terminó ahí. Metros adelante, terminó impactando una tercera unidad, una motocicleta Itálika DM-300 en color negro. Fue tras este último golpe que el conductor finalmente perdió el control, cayendo aparatosamente sobre la cinta asfáltica.
Elementos de la PT-309 arribaron de inmediato para asegurar la zona y brindar atención.
El presunto responsable fue identificado como Dylan Caleb “S.”, de 22 años de edad, quien presentaba evidentes signos de estar bajo los influjos del alcohol.
Tras su aseguramiento, fue sometido a la prueba de alcoholemia, arrojando un resultado de tercer grado de ebriedad. Por tal motivo, quedó a disposición del juez municipal en turno, junto con la motocicleta involucrada, para determinar su situación legal.
Este incidente dejó daños materiales en al menos tres vehículos y evidenció el alto riesgo que representa conducir bajo los efectos del alcohol, especialmente cuando se combina con la imprudencia y el intento de evadir a la autoridad, poniendo en peligro no solo la vida del conductor, sino la de terceros.