Con el despliegue de 440 elementos federales en nueve entidades del país, se cumplimentaron ocho órdenes de aprehensión contra los líderes del grupo delictivo que operaba 15 empresas fachada y blanqueaba activos a través de despachos fiscales falsos.
Los esquemas de fiscalización y combate a los delitos financieros en el territorio nacional derivaron en un golpe contundente contra las redes de evasión fiscal. La Fiscalía General de la República (FGR), en una estrategia conjunta con la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y el Servicio de Administración Tributaria (SAT), ejecutó el desmantelamiento de la organización delictiva autodenominada “Del Caballito”. Este grupo delincuencial operaba mediante una estructura de despachos contables que emitían comprobantes fiscales por transacciones inexistentes, permitiendo a empresas reales ocultar el origen lícito de sus flujos monetarios y reducir artificialmente sus cargas impositivas en estados como Jalisco, Michoacán, Sinaloa, Sonora y Quintana Roo.
Para la desarticulación de la red, la Fiscalía Especial de Investigación de Delitos Fiscales y del Sistema Financiero, junto con la Agencia de Investigación Criminal, coordinó la ejecución simultánea de 30 órdenes de cateo en propiedades de nueve entidades federativas. El despliegue de 440 efectivos federales permitió la captura de ocho integrantes de la agrupación, identificando a Michael “N” y Salvador “N” como los principales operadores financieros del corporativo criminal. Durante las inspecciones, los agentes federales y peritos en contabilidad forense aseguraron 11 domicilios, 14 vehículos automotores, dos motocicletas y un inventario de divisas extranjeras que incluía dólares, yenes, euros y libras esterlinas almacenadas en las cajas de seguridad del grupo.
De forma complementaria a este despliegue contra los delitos fiscales, el vocero de la FGR, Ulises Lara, notificó la ejecución de un segundo operativo en el estado de Nuevo León, donde se logró la captura de Jesús “N”, presunto integrante de la célula delictiva conocida como “Los Petrofactureros”. Esta vertiente criminal operaba en los sectores energético y de transporte para simular actividades comerciales legítimas ligadas al robo de hidrocarburos. El cateo a cuatro inmuebles en el área metropolitana de Monterrey resultó en la incautación de un patio de maniobras, 42 tractocamiones, 13 camiones de carga, 62 contenedores cilíndricos y armamento de uso exclusivo de las fuerzas armadas.
Fuente: Vocería de la Fiscalía General de la República | © Redacción NoticiasPV