La mandataria estatal afirmó haber sido víctima de una maniobra de intimidación promovida por su antecesor en el cargo bajo el pretexto de gestiones consulares.
La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, denunció la existencia de una estrategia de presión psicológica e intimidación montada en su contra, derivada de la difusión de grabaciones sobre una reunión sostenida con un presunto intermediario de agencias de seguridad estadounidenses.
De acuerdo con las declaraciones emitidas por la funcionaria estatal, el encuentro fue gestionado bajo el argumento de abordar trámites de visado personal. No obstante, durante la conversación, el interlocutor expuso temas vinculados a eventuales sanciones y procedimientos legales, situación que la mandataria calificó como una celada planificada para condicionar sus respuestas y registrar el encuentro de forma clandestina.
Ávila Olmeda desmintió haber revelado datos clasificados o de carácter institucional durante la reunión, atribuyendo la divulgación del material a un conflicto político persistente con el exgobernador Jaime Bonilla Valdez, derivado de la rescisión de contratos estatales en administraciones pasadas. Ante estos hechos, la ejecutiva confirmó la interposición de denuncias formales ante la autoridad ministerial correspondiente.
Fuente: Gobierno del Estado de Baja California | © Redacción NoticiasPV









