Mientras el clan del CJNG enfrenta persecución y capturas, Marín Oseguera Cervantes ha logrado construir una vida honesta y discreta en California, manteniéndose como la excepción de la familia.
En el complejo mapa del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el apellido Oseguera Cervantes suele ser sinónimo de poder criminal. Sin embargo, surge la historia de Marín Oseguera Cervantes, hermano de Nemesio, «El Mencho» (quien falleció en febrero de 2026 tras un operativo en Tapalpa), quien ha demostrado que la sangre no siempre define el destino. Radicado en California desde los 15 años, Marín ha mantenido una trayectoria limpia y alejada de los negocios ilícitos de su familia.
Instalado en San Jacinto, a las afueras de Los Ángeles, Marín formó un hogar junto a su esposa, Azucena Oseguera. Según revelaciones del diario El País, la familia ha vivido bajo un perfil estrictamente bajo, dedicada al trabajo honesto y alejada de la opulencia. Aunque su domicilio fue utilizado ocasionalmente como referencia para trámites legales de sus sobrinas, Jessica Johanna y Laisha Michelle, las autoridades de Estados Unidos no han encontrado evidencia alguna que lo vincule con las operaciones financieras o logísticas del grupo delictivo.
La vida de Marín no ha estado exenta de crisis, pero de carácter puramente civil; en 2013 enfrentó una bancarrota con deudas por facturas médicas y préstamos vehiculares, una situación que dista mucho de los lujos asociados a los capos del narcotráfico. Mientras sus hermanos Antonio y Abraham han enfrentado procesos judiciales y extradiciones, Marín y su esposa insisten en que su único vínculo con el líder del CJNG es el apellido, reafirmando su decisión de vivir en el anonimato y la legalidad.
Fuente: Investigación de El País | © Redacción NoticiasPV