Rincones que aparentan estar limpios acumulan materia orgánica y humedad donde distintas especies depositan larvas que eclosionan en 48 horas.
La presencia de moscas dentro de las viviendas no responde únicamente a la basura expuesta, sino a la acumulación de humedad y residuos en sitios que habitualmente se consideran limpios. Investigaciones universitarias y de entidades de extensión agrícola confirman que especies como la mosca de drenaje, la mosca jorobada y los mosquitos de hongos eligen tuberías, floreros y la superficie de las macetas para reproducirse rápidamente.
Especialistas de la Universidad de Auburn y de la Universidad Texas A&M explican que en los tubos de desagüe se forma una capa viscosa de bacterias, grasa y restos orgánicos conocida como biopelícula. Sobre esta superficie, y no en el agua que fluye, la mosca de drenaje deposita sus huevos. Vertir agua hirviendo o cloro resulta ineficaz porque la grasa protege a las larvas; la única solución efectiva es la limpieza mecánica con cepillo rígido y limpiadores enzimáticos. Para detectar infestaciones, se sugiere colocar cinta adhesiva sobre las coladeras durante la noche.
Por su parte, floreros con agua estancada y macetas con riego excesivo se convierten en hábitats ideales para la mosca jorobada y los mosquitos de hongos. La Colorado State University Extension señala que una sola hembra puede depositar hasta 200 huevos en el sustrato húmedo. Para frenar el ciclo biológico, entomólogos recomiendan cambiar el agua de los arreglos florales cada 48 horas y permitir que los primeros dos centímetros de tierra de las plantas se sequen por completo entre riegos.
Fuente: Entidades Académicas y de Extensión / US | © Redacción NoticiasPV