Intervenciones telefónicas legales revelan que la pareja de Diego “N” rechazó puestos en el ayuntamiento para evitar ser vinculada con el patrimonio y el carácter explosivo del exedil.
La investigación federal que mantiene a Diego “N”, exalcalde de Tequila, Jalisco, en el penal del Altiplano, ha sumado pruebas contundentes obtenidas mediante intervenciones telefónicas. El expediente de la Fiscalía General de la República (FGR) contiene grabaciones de su pareja, Raquel “N”, quien en conversaciones privadas describe la relación como un entorno de desconfianza y señala el temperamento difícil del exfuncionario, a quien define con un “carácter muy cabrón”.
En las llamadas autorizadas por un juez, Raquel explica que decidió mantenerse al margen del gobierno municipal y rechazar cualquier cargo público para no verse «embarrada» en los manejos de Diego “N”. La mujer enfatiza que sus bienes, entre los que destacan un hotel y un motel, son producto de su trabajo como empresaria y no del poder político de su pareja, buscando así marcar una línea divisoria ante la fiscalización federal.
Investigación de bienes y negocios
La FGR mantiene bajo análisis el inventario patrimonial de Raquel “N” para descartar que sus activos hayan sido utilizados para ocultar recursos de procedencia ilícita. Según los documentos oficiales, la fiscalía rastrea el origen de sus propiedades adquiridas en los últimos años, mientras que en las grabaciones ella asegura que su éxito financiero es previo a su vínculo con el exalcalde.
El conflicto con el poder estatal
Los audios también muestran la postura desafiante de Diego “N” ante las autoridades. De acuerdo con lo escuchado en las intervenciones, el exalcalde presumía de una supuesta impunidad, afirmando que no le encontrarían nada y que sus problemas legales eran simplemente una disputa política con el gobernador del estado. Estas evidencias refuerzan la carpeta de investigación de la FGR sobre el manejo del poder y los recursos en el municipio tequilero.
Fuente: FGR | © Redacción NoticiasPV