Consejeros electorales exigen la remoción de los operadores estratégicos designados por la expresidenta, señalados por opacidad y nexos con proveedores cuestionados.
La dimisión de Guadalupe Taddei a la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) no solo fracturó la cúpula del árbitro comicial, sino que dejó al descubierto una red de operadores incondicionales colocados en los puestos más sensibles de la estructura administrativa. Aprovechando las facultades ampliadas que le otorgó la mayoría legislativa, la exfuncionaria tejió una red de nombramientos en áreas clave —a pesar de las advertencias previas de consejeros sobre conflictos de interés y falta de experiencia—, cuyas posiciones hoy se encuentran en la cuerda floja ante la exigencia de una purga institucional.
Tras la salida oficial de Taddei, la presión al interior del Consejo General se intensificó para exigir la renuncia de los colaboradores que ocupan puestos neurálgicos en el manejo presupuestal, fiscalización y asuntos jurídicos. Entre los perfiles bajo la lupa destacan operadores con antecedentes en órganos estatales y funcionarios cuyas trayectorias han estado marcadas por señalamientos directos de opacidad y cercanía con empresas investigadas por la Auditoría Superior de la Federación.
Redes de complicidad, áreas estratégicas y los perfiles que dominaron la estructura administrativa del árbitro electoral:
– Secretaría Ejecutiva: Roberto Carlos Félix, excolaborador cercano de Taddei en el instituto electoral de Sonora, asumió el control administrativo del INE como encargado de despacho tras diversos enroques.
– Unidad Técnica de Fiscalización: Mario Alberto Alejo García fue impuesto en el cargo pese a las impugnaciones de consejeros ante el TEPJF debido a su falta de experiencia técnica.
– Dirección de Administración: Área sacudida por designaciones polémicas como la de Jesús Octavio García —exrepresentante legal de proveedores cuestionados— y los subsecuentes enroques de Eduardo Meza y Liliana Díaz de León.
– Dirección de Asuntos Jurídicos: Espacio entregado a perfiles con antecedentes en la administración pública tabasqueña, como Anahí Silva Tosca, vinculada a gestiones gubernamentales pasadas.
La permanencia de estos cuadros representa el principal escollo para la pacificación y limpieza administrativa del órgano electoral, abriendo un nuevo frente de disputa por el control operativo del instituto.
Fuente: INE / TEPJF / Investigaciones Especiales | © Redacción NoticiasPV