Omitir la higiene lingual provoca halitosis, gingivitis y descontrol de glucosa en pacientes con diabetes; especialistas sugieren el uso de limpiadores específicos.
De acuerdo con valoraciones epidemiológicas e higiénicas difundidas por el Instituto Mexicano del Seguro Seguro (IMSS) y la Facultad de Odontología de la UNAM, la lengua representa el mayor reservorio de microorganismos, virus y residuos orgánicos de la cavidad bucal, superando en concentración bacteriana a la superficie del esmalte dental.
Las autoridades sanitarias explicaron que la anatomía lingual, conformada por miles de papilas que generan pliegues microscópicos, facilita la retención de células muertas y restos alimenticios que el cepillado dental convencional no logra remover. Esta acumulación deriva en halitosis crónica, gingivitis, caries y, en casos complejos, la pérdida de piezas dentales por infecciones periodontales.
En el marco de la Norma Oficial Mexicana NOM-013-SSA2-2015 para la prevención de enfermedades bucales, el IMSS remarcó que en pacientes diagnosticados con diabetes mellitus la falta de limpieza lingual impacta de manera directa en el control glucémico, dado que los focos infecciosos bucales incrementan la resistencia a la insulina y complican el manejo metabólico.
Especialistas en la materia aclararon que los enjuagues bucales comerciales únicamente enmascaran los olores de forma temporal, por lo que instaron a la población a adoptar el uso nocturno de rascadores o limpiadores linguales de arrastre mecánico, reduciendo la ingesta de azúcares y acudiendo a revisión odontológica dos veces al año.
Fuente: IMSS / UNAM / Secretaría de Salud | © Redacción NoticiasPV









