Un predio deshabitado en una de las franjas turísticas más cotizadas alberga un cuerpo de agua estancada y contaminada, sin que las autoridades ni los propietarios definan su destino o atiendan los riesgos sanitarios.
Un predio abandonado ubicado en plena Zona Hotelera de Puerto Vallarta mantiene en alerta a vecinos, comerciantes y empresarios del sector turístico debido al grave deterioro ambiental en el que se encuentra.
El terreno, que permanece en el olvido sin ningún proyecto de desarrollo activo ni delimitación adecuada, alberga actualmente una extensa laguna de agua estancada y visiblemente contaminada.
Las acumulaciones pluviales e inoperancias en el drenaje han convertido a este espacio en un criadero potencial de mosquitos y un foco generador de malos olores que afecta de manera directa la imagen urbana del destino.
A pesar de las constantes denuncias ciudadanas y los sealamientos por el impacto negativo en la franja turística, la situación jurídica y el uso final del suelo continúan sin resolverse.
Entre los habitantes de la zona prevalece la duda sobre si el lugar será objeto de un desarrollo inmobiliario comercial, si enfrentará sanciones administrativas o si las dependencias correspondientes tomarán cartas en el asunto para exigir la remediación ambiental a los dueños.
Hasta la fecha, las delimitaciones de responsabilidad entre la iniciativa privada y los distintos niveles de gobierno han dejado la problemática en un limbo institucional.
Ante la falta de intervención directa para drenar o sanear el cuerpo de agua acumulado, el riesgo sanitario y ambiental se incrementa con el paso de los días.
Diversos sectores de la comunidad local exigen que se acelere una inspección técnica e integral en el inmueble para prevenir un problema de salud pública de mayor magnitud.
Mientras el futuro legal y urbanístico del terreno siga en la incertidumbre, la laguna contaminada continúa como un contraste de abandono en una de las avenidas con mayor flujo de visitantes del puerto.









