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La exorbitante cantidad de impuestos que pagarás por el gaolinazo

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CIUDAD DE MÉXICO. – De 2015 a 2017 se habrán recaudado por concepto de Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a gasolinas y diesel, 870,000 millones de pesos, cifra que representa 84% del monto de los subsidios que se otorgaron entre 2006 y 2014 a los energéticos, que totalizó un billón 37 mil millones de pesos, de acuerdo con cálculos realizados por Excélsior a partir de datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

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De los 870,000 millones de pesos que obtendrá el gobierno por el IEPS de gasolinas desde 2015, el 20% de la población de más alto ingreso habrá erogado 403.7 mil millones de pesos, es decir el 46.4% del total, en tanto que el 20% de los hogares de menor ingreso habrá gastado 19.2 mil millones de pesos, es decir el 2.2% del total, según la distribución del gasto de los hogares en combustibles que calcula el INEGI.

Fausto Hernández, académico del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y Manuel Molano, director general adjunto del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), comentaron en entrevista que la decisión de liberar las gasolinas fue correcta en términos de sostenibilidad de las finanzas públicas y que el impuesto recae más sobre las personas de mayores ingresos, pero que se debió complementar con otras medidas fiscales de carácter social y ambiental que le habrían dado una mayor legitimidad.

Reforma social
Coincidieron en que, en otros países, la liberación de los precios de las gasolinas fue acompañada de una reforma fiscal que permitió financiar sistemas de seguridad social que dieron cobertura a toda la población, que percibió beneficios tangibles tras la eliminación de los subsidios a los energéticos, en particular para compensar los efectos sobre la población más pobre.

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En los países nórdicos quitaron los subsidios a los energéticos bajo la promesa de salvar al estado de bienestar con los ingresos excedentes, y la gente aceptó. Aquí nos dicen que es necesario subir el precio de los combustibles porque si no las finanzas públicas no son viables, pero te fijas en la calidad del gasto y en lo que recibes de servicios públicos, y se enoja la gente, y con mucha razón”. expresó Fausto Hernández.

Por su parte Manuel Molano explicó que «gravando las gasolinas y las fuentes fósiles, al igual que el consumo de forma generalizada con el IVA, podríamos financiar un esquema de seguridad social universal. Incluso podríamos quitar los impuestos al trabajo para fomentar la formalidad y compensarlos con otros de alto poder recaudatorio, como la tenencia vehicular y el impuesto predial a nivel local”.

Reforma verde
Fausto Hernández y Manuel Molano explicaron que el gobierno debió implementar también acciones para proteger el medio ambiente ante lo que venía.

En muchos países, la liberación de las gasolinas vino acompañada de grandes inversiones para mejorar el transporte público, además de beneficios fiscales a sectores cuyo principal insumo de producción sean las gasolinas, es decir más de 30%. Se trató de una verdadera reforma fiscal verde”, comentó Fausto Hernández.

“Faltó apoyo a fuentes de energía limpias: paneles solares, generación distribuida, minihidroléctricas, pilas de almacenamiento, es decir invertir en todo aquello que nos permitiera cambiar nuestra matriz energética. Debemos transitar de una donde predominan las fuentes fósiles a otra con mayor peso de fuentes más amigables con el ambiente”, comentó Manuel Molano del IMCO.

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