La imposibilidad de espiar a un ciudadano propio sin permisos especiales pone a prueba la cooperación de inteligencia entre México y Estados Unidos.
El gobierno de Estados Unidos ha intensificado la cacería contra el nuevo líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Juan Carlos Valencia González, hijastro de Nemesio Oseguera, «El Mencho». Sin embargo, su captura enfrenta un obstáculo legal inesperado: Valencia González es ciudadano estadounidense por nacimiento, un estatus que, según el diario The Wall Street Journal, complica seriamente los esfuerzos para erradicar el narcotráfico.
Trabas legales para Washington
Para que las agencias de inteligencia de EE. UU. puedan vigilar a uno de sus propios ciudadanos en el extranjero, el proceso es riguroso y lento. De acuerdo con funcionarios y exfuncionarios estadounidenses, se requiere:
Aval del Fiscal General: Una autorización de alto nivel jerárquico.
Tribunal Secreto: Convencer a una instancia de inteligencia extranjera de que el sujeto actúa como «agente de una potencia extranjera» (en este caso, el CJNG).
Pérdida de agilidad: Estos requisitos procesales adicionales representan obstáculos que entorpecen una operación de captura rápida, permitiendo que el líder criminal gane tiempo.
Riesgo para la alianza binacional
Este conflicto jurisdiccional amenaza con perjudicar la alianza estratégica que el gobierno de Donald Trump busca consolidar con la presidenta Claudia Sheinbaum. Actualmente, la lucha contra las drogas depende del intercambio fluido de información proporcionada por las fuerzas armadas y agencias de inteligencia de EE. UU. No obstante, las limitaciones legales para obtener y compartir datos personales de un ciudadano estadounidense podrían generar un vacío de información crítico en la estrategia conjunta contra el CJNG en este 2026.
Fuente: The Wall Street Journal / Inteligencia de EE. UU. | © Redacción NoticiasPV