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“Mi sueño es que me diga: viejón, ya llegué”; la herida abierta de José Luis Castillo por su hija

El padre de Esmeralda Castillo conmovió a los contingentes del 8M al cumplir 15 años de una búsqueda que no se detiene; agradeció al movimiento feminista por no dejar morir la memoria de su hija.

En medio de la marea violeta que inundó la Avenida Juárez este 8 de marzo, la figura de José Luis Castillo volvió a levantarse como un recordatorio viviente de la deuda histórica de justicia en México. A más de 15 años de la desaparición de su hija, Esmeralda Castillo Rincón, el hombre que ha tapizado el país con su rostro marchó nuevamente para pedir una sola cosa: que el nombre de su hija no se borre de la conciencia pública.

Un anhelo que desafía al tiempo
Con la voz quebrada pero firme, Castillo compartió con las manifestantes el sueño que lo mantiene en pie: escuchar a Esmeralda tocar la puerta y decir «viejón, ya llegué». Frente a miles de mujeres, reconoció que su mayor temor no es el cansancio de las caminatas ni el sol abrasador, sino la posibilidad de morir sin obtener respuestas sobre el paradero de la joven que desapareció en 2009.

Reconocimiento a la fuerza feminista
El buscador juarense dedicó palabras de gratitud a quienes, año con año, asumen como propia la búsqueda de las desaparecidas. «Es un año más que mi niña no está en casa, pero agradezco que estén levantando la voz por mi Esmeralda y por todas las que nos faltan», expresó. Castillo destacó que, a pesar del riesgo que implica manifestarse en este 2026, la lucha de las mujeres es la que mantiene viva la esperanza para las familias de las víctimas.

Un grito contra el olvido
Al cerrar su intervención, el padre de Esmeralda instó a las nuevas generaciones a no normalizar la violencia y a exigir un país donde los hombres respeten la integridad de las mujeres en todos los ámbitos. Entre consignas y un emotivo respaldo de los colectivos, José Luis Castillo reafirmó que, mientras tenga vida, su pecho seguirá siendo el estandarte de una búsqueda que ha trascendido fronteras y se ha convertido en el símbolo de la paternidad que no claudica.

Fuente: Quadratín y Colectivos de Búsqueda México | © Redacción NoticiasPV

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